Kory Hallas: El paisano de Naismith

Kory Hallas: El paisano de Naismith

Javier Ortiz Pérez

Kory Hallas con la selección de Canadá en 1994 (Foto: Gigantes).
Kory Hallas con la selección de Canadá en 1994 (Foto: Gigantes).

A Kory Hallas le cabe el orgullo de haber nacido en el mismo sitio que el creador del baloncesto, James Naismith. Ambos vinieron al mundo con 92 años de diferencia en Almonte, una pequeña localidad que ahora tiene unos 4.000 habitantes y que, situada en la provincia de Ontario, es fronteriza con Estados Unidos.

Hay cierto paralelismo pues entre Hallas, que solamente contabilizó tres partidos ACB en la temporada 93-94 en Huesca y una campaña entera con Gandía en EBA, y Naismith. Ambos tuvieron que buscarse la vida al otro lado de la frontera. El jugador lo hizo en la universidad de Eastern Michigan, donde pudo demostrar sus cualidades de anotador, y su compatriota en Springfield, Massachussets, donde empezó en 1891, siendo maestro, el deporte que nos vuelve locos.

Hallas, un ‘3’ de 2,01, fue un buen jugador ofensivo, aunque sus buenos años universitarios no le dieron para quedarse en la NBA (probó con Minnesota Timberwolves en 1992). Su primer equipo europeo fue el Argal Huesca, que le reclamó para sustituir temporalmente a Steve Hood, aunque solamente duró los tres encuentros reseñados. La cosa le vino grande (15 puntos… en total) y entró en su puesto Jay Edwards.

El siguiente verano jugó en casa el Mundial de Toronto-94, siendo el máximo anotador de una selección en la que no hay que olvidar que estaba Steve Nash. En aquellos días le hacían una entrevista en la que reconocía que no estaba preparado para la NBA. Quería otra oportunidad y la quería en los Raptors, que todavía no habían empezado su andadura (se fundaron en 1995). “Creo que tendré otra ocasión”, pronosticaba. No fue así y donde fichó fue en el Óptica Gandía, que en la 94-95 era vinculado del Pamesa Valencia en una Liga EBA que entonces era la segunda categoría nacional.

Ahí sí que rindió bien, anotando mucho, su especialidad. Eso le impulsó para encontrar su auténtico sitio en el baloncesto europeo en Francia, donde estaría más de diez años seguidos. También siguió yendo a la selección, con la que disputó el Mundobasket de Grecia-98. Su último equipo registrado es el Angers, en la temporada 2006-07.

Poco se ha escrito sobre él desde entonces (y no responde a mis correos, vaya). En su perfil de Linkedin pone que es ‘head librarían’ (algo así como bibliotecario jefe). Su hijo, Chance, también ha jugado al baloncesto.

En Almonte hay un museo dedicado a su hijo más ilustre, James Naismith. Seguro que, cuando lo ha visitado, Kory Hallas se ha sentido orgulloso de seguir su estela.

Estatua de Naismith en Almonte.
Estatua de Naismith en Almonte.