Jay Edwards: Inmaduras decisiones

Jay Edwards: Inmaduras decisiones

Javier Ortiz Pérez

En Marion High School.
En Marion High School.

Muchas veces tenemos que tomar decisiones importantes en nuestras vidas cuando menos capacidad poseemos para dar en el clavo. La inmadurez, ya se sabe. Jay Edwards es un buen ejemplo en el terreno baloncestístico. Aunque solo le tuvimos por aquí tres partidos (en Huesca, temporada 93-94), merece la pena recordar su historia y, si se puede, extraer algunas lecciones.

Edwards era una estrella en ‘high school’ en un estado tan baloncestístico como Indiana, una máquina de anotar desde lejos y de ganar títulos (tres seguidos a nivel estatal). Todo un ‘hoosier’. No fue extraño pues que el mismísimo Bobby Knight le reclutase para su universidad en 1987. Sin embargo, a esas alturas ya había dado algunos signos de ser problemático.

Parece que tuvo las drogas cerca desde los 15 años en la localidad de Marion. “Era mi entorno. Alcohol, apuestas… Veía a los traficantes allí, los juegos de dados, y las prostitutas alrededor. Es una ciudad pequeña, pero tiene de todo”, contaba en una entrevista. Parecía que el baloncesto podía ser una buena válvula de escape donde refugiarse. Y lo fue durante un tiempo, sí.

En su primera temporada en la Universidad de Indiana promedió 15,6 puntos. Knight estaba encantado con su ‘freshman’… solo por su rendimiento en la pista, ya que estaba obteniendo malas notas y al final de la campaña no pasó un test de drogas. Fue apartado del equipo. Después de pasar por rehabilitación, regresó, alcanzando los 20 puntos en la segunda campaña. Pero seguía siendo un imán para los líos: fue acusado de agredir a una chica y también de no pagar ninguna de las numerosas multas de aparcamiento que se le acumularon.

Era 1989 y, en lugar de quedarse en Indiana mejorando su baloncesto y su comportamiento, optó por declararse elegible en el ‘draft’, donde obtuvo un decepcionante puesto 33 por Los Angeles Clippers cuando esperaba entrar en primera ronda. “Me dijeron que podía estar entre los primeros, pero no fue así”, lamentaba, pasado el tiempo.

En la actualidad (Foto: @MrObveeus).
En la actualidad (Foto: @MrObveeus).

Solamente disputó cuatro partidos para los Clippers aquella campaña, entre que sufría tendinitis en una rodilla y que, oh sorpresa, volvía a fallar en un test antidrogas. Su carrera en la NBA se había terminado, no llegando a cumplir el segundo año de contrato. “Visto con el tiempo, debía haberme quedado un año más en la universidad. Mi cuerpo no estaba preparado”, apuntaba.

A partir de entonces su hábitat normal fue la CBA, desde donde intentó volver en reiteradas ocasiones a la mejor liga del mundo sin éxito. Fue llamado en octubre de 1993 para un pequeño servicio en el Argal Huesca. Entró por Kory Hallas, que a su vez había suplido al lesionado Steve Hood. Este último regresaría poco después a su puesto, dejando a Edwards con unos promedios de 15 puntos en 24 minutos (tres partidos). Ni fu ni fa.

Estuvo tres temporadas consecutivas en Israel (1997-2000) y una última en Argentina (Gimnasia de Comodoro) antes de retirarse en el 2001. Desde entonces vive en el estado de Indiana y de vez en cuando acude a actos públicos relacionados con su etapa en el baloncesto colegial, ese en el que tuvo que dejarse aconsejar mejor.