Albert Sàbat: Base de referencia Oro

Albert Sàbat: Base de referencia Oro

Javier Ortiz Pérez

Casademont Girona, muy joven.
Casademont Girona, muy joven.

A veces se hace difícil de explicar cómo un jugador como Albert Sàbat solamente lleva 292 minutos en la Liga Endesa, repartidos además en tres temporadas disputadas hace ya más de una década. “No lo sé. Estoy contento con mi carrera, pero me hubiese gustado tener alguna oportunidad más. De todos modos estoy a tiempo”, cuenta.

Sí, está al borde de los 30 años y podría disponer de alguna oportunidad si alguna secretaría técnica de la élite se atreviese. En su ‘debe’ está que tradicionalmente ha sido conceptuado como un jugador no muy fuerte a nivel defensivo. Pero en este deporte se trata de meterla por el aro, ¿no?

Sàbat tiene un gran talento para la dirección de juego y muy buena mano desde lejos, siendo un base de referencia en la Adecco Oro en las últimas temporadas. En las últimas cuatro puede presumir de haber sido titular en equipos que han logrado plaza de ascenso (Canarias, Alicante y las dos últimas en Burgos).

Aunque por su predisposición ofensiva podría imaginarse que hubo un antiguo escolta en él, cuenta que siempre ha jugado de base. “Recuerdo haber empezado a jugar en casa con mi hermano Oriol, que es cuatro años mayor que yo y que fue quien empezó un poco a meterme en el baloncesto. Me apunté en la escuela de mi pueblo, Llagostera, y allí empezó todo”, recuerda.

Un hecho curioso varió su trayectoria: “Hubo un año, creo que en infantil de segundo año, en el que no conseguimos reunir a los chicos suficientes para hacer equipo y tuve que irme a Girona, al Sant Josep para poder jugar. Hay 20 kilómetros entre Llagostera y Girona, por lo que mi padre tuvo que hacer mucho sacrificio para llevarme y traerme muchos días, en entrenamientos y partidos”.

Canarias (actual Iberostar Tenerife).
Canarias (actual Iberostar Tenerife).

Fue avanzando peldaños en el CB Girona, por entonces con el apellido de Casademont, hasta que en la temporada 2002-03 consiguió debutar con el primer equipo. “Estaba en el Adepaf Figueres, el vinculado del club en EBA, y como estaba lesionado Xavi Vallmajó me llevaron a jugar a Valencia. Fue un gran momento para mí”, apunta. Sí, porque no fueron segundos testimoniales con el choque decidido, como ocurre muchas veces, sino 13 minutos en los que llegó a anotar un triple.

Las dos siguientes campañas ejerció como tercer base y eso le permitió tener algunas oportunidades más, pero no las suficientes como para no temer por su progresión, así es que inició una trayectoria ascendente por LEB-2 y LEB: Lleida, Tenerife, Vigo, Vic, regreso a Girona después de la desaparición del antiguo club y los últimos éxitos con Canarias, Alicante y Burgos. Cada vez con más matices en su juego, con más mando sobre la cancha. “Estoy satisfecho por cómo me ha ido”, resume. En la temporada 2014-15 ha promediado 8,6 puntos y 3,1 asistencias en 22 minutos, estadísticas muy similares a las de los años anteriores. Ojo a la diferencia entre intentos de tres (147) y de dos (41), con un buen 39,5% de acierto.

Todavía le quedan años de baloncesto, pero pensando en el futuro, estudia un grado de Educación Primaria a distancia, lo mismo que su compañero de equipo Jorge García. Le gustaría dedicarse a la enseñanza.

Burgos.
Burgos.