Esteban Pérez: Polémica y reconciliación con ‘El Gallo’

Esteban Pérez: Polémica y reconciliación con ‘El Gallo’

Javier Ortiz Pérez

En su época como jugador en Argentina.
En su época como jugador en Argentina.

El nombre de Esteban Pérez va aparejado a una de las mayores polémicas en la historia del baloncesto español. Su nacionalización como español por parte del Juver Murcia, que se demostró fraudulenta, acabó dándole el ascenso al Obradoiro casi dos décadas después. En aquella campaña 89-90, era un jugador extraordinario para Primera B, y más todavía sin ocupar plaza de extranjero. Era un fijo en la selección argentina, un alero alto que marcaba diferencias.

¿Qué pasó? La historia se ha contado un millón de veces. Se presentaron una documentación y unos testimonios falsos para intentar demostrar que era hijo de españoles. ‘El Gallo’ acabó jugando el ‘playoff’ contra el actual Rio Natura Monbus y, aseguran muchos de los que lo presenciaron, su participación no hubiese sido necesaria para que los murcianos se impusiesen, ya que eran superiores. Sin embargo, la alineación indebida fue difícilmente discutible con las pruebas encima de la mesa.

En El Correo Gallego se publicó en el 2010 una entrevista extraordinaria con él, según parece la primera que concedía a un medio español. Es muy interesante lo que cuenta. Me quedo sobre todo con su reflexión de que el gran damnificado de aquel turbio asunto fue él. ”Es una carga que llevo. Fue una situación incómoda y ya pagué por lo que hice. El Obradoiro fue un gran perjudicado pero, honestamente, creo que el más perjudicado de todos fui yo”, comenta.

Según su versión fue algo que condicionó su carrera. “Me impidió seguir en Europa y tener una trayectoria allí. Estaba encantado en España, podía haber jugado allí a otro nivel y me dolió regresar. Además de los problemas con la Justicia española, ya que estuve tres años en libertad condicional y tuve que pagar una sanción que creo recordar fue de 200.000 pesetas”, narra, reconociendo abiertamente que el responsable de la falsificación del pasaporte fue él.

Festejando el ascenso del Juver Murcia (Foto: Gigantes).
Festejando el ascenso del Juver Murcia (Foto: Gigantes).

“Soy nieto directo de español. Mi abuelo, Julio Pérez, era de Pobra de Trives. Como podía obtener la nacionalidad española si se nacionalizaba mi papá, se solicitaron los papeles. Yo ya estaba en Murcia y al club le pareció bien porque así no ocupaba plaza de extranjero. Lo dejamos en manos de mi representante y de un intermediario. Nos dijeron que tardaría pero todo fue más rápido de lo que esperaba. Me llamaron para ir al Registro Civil, firmé y me dieron el DNI español (…). Sé que unos meses después de tenerlo me llamó la atención que el apellido no coincidía con el de mis antepasados, estaban cambiados, pero uno era joven, con ganas de iniciar una aventura lejos de Argentina, estaba centrado en jugar al baloncesto y confiaba en exceso en la gente. Fui negligente por confiar”, explica.

En la subsiguiente ‘batalla judicial’, destaca que siempre “dio la cara” y que nunca se escapó. “Sabía que había habido una falta por mi parte, aunque fuera por un exceso de confianza, y viajé a España varias veces para declarar. Yo reconocí la falsificación y que el único responsable era yo”, destaca.

Paradójicamente, en la temporada 96-97 jugó otra vez en el Murcia, pero como extranjero… “pero ya nada era igual. Mi nombre estaba asociado a problemas. De hecho, estuvieron en Argentina emisarios del Real Madrid para interesarse por mi situación, pero había un expediente negativo para tramitar mi documentación por lo que había pasado y la cosa no prosperó”. Fueron solo ocho partidos (5,4 puntos en 16 minutos), ya rebasada la treintena. El equipo bajó en el ‘playoff’ ante el Xacobeo Ourense (3-1).

Imagen del 2013.
Imagen del 2013.

En la entrevista llega a afirmar que sintió “una gran alegría” cuando el Obradoiro fue admitido en la ACB. “Obtuvieron el premio que merecieron por su constancia, nunca dieron el brazo a torcer. En las veces que coincidí con sus abogados les transmití mis disculpas y mis mejores deseos. Siempre me he sentido culpable por lo que sucedió. Uno siempre ha procurado ir por el lado correcto, hacer las cosas bien”.

Aparte del baloncesto, Esteban Pérez vivió un momento terrible en el 2008. Perdió a su hijo Joaquín, atropellado mientras montaba en bicicleta a los siete años. “Me dejó un gran vacío. Y procuro hacer muchas cosas para estar ocupado”. La retahíla de actividades en las que descargó su energía es grande: gestionando una clínica en Rosario, echando una mano en la Confederación Argentina de Básquetbol en actividades solidarias…

La reconciliación entre el Obradoiro y nuestro protagonista se culminó en el 2011, en una campaña publicitaria que protagonizaba el argentino para la venta de acciones del club.