Mikel Uriz: Sangre navarra de basket

Mikel Uriz: Sangre navarra de basket

Javier Ortiz Pérez

En el Bilbao Basket.
En el Bilbao Basket.

Sirva este artículo sobre Mikel Uriz como homenaje a una grandísima saga navarra del baloncesto español. Los cinco hermanos Uriz (hijos de baloncestistas también) han llegado a jugar en categorías federativas, con Ricardo como ‘cúspide’ (uno de los mejores bases de la historia de la LEB y que en las últimas campañas ha jugado en el Iberostar Tenerife) y Mikel ejerciendo de elemento de mayor proyección. Hace unos años debutó en la Liga Endesa con el Bilbao Basket, lo que le permite aparecer en esta sección.

“En mi familia desde que nacimos  hemos mamado el baloncesto, nos criábamos con un biberón y un balón al lado. Mis padres jugaron, como mis cuatro hermanos, así que tenía fácil decidir a qué deporte jugar”, cuenta nuestro protagonista de hoy, que ha pasado los últimos años como un importante director de juego en Oro. En la última campaña, con el MyWigo Valladolid, demostró que la omnipresencia es una de sus características: anotó 10,6 puntos, dio 5,2 asistencias y capturó 3,4 rebotes en 29 minutos de media. A sus 26 años todavía tiene que alcanzar la madurez.

Su estreno en la máxima categoría fue en el Palau Blaugrana frente al Barcelona, en la campaña 2009-10. “Tengo un recuerdo precioso. Recuerdo que cogí un rebote en ataque, tiré y Fran Vazquez me hizo un tapón ilegal. Para mí fue como meter un triple, jeje”, cuenta. En esa misma temporada tendría otro partido y uno más en la 2010-11, mientras alternaba con el Santurtzi de Plata.

Defendiendo con el Knet Rioja.
Defendiendo con el Knet Rioja.

“La élite es una experiencia muy gratificante. Conoces a mucha gente de muchas ciudades y estableces buenas amistades. También valoro mucho a la gente y especialmente aficionados que te demuestran lo que les importas. Como todo, tiene sus aspectos buenos y malos, pero poder trabajar de algo que amas no tiene precio”, reflexiona Uriz.

No le gusta definirse, pero al final se acaba atreviendo: “Diría que soy un jugador polivalente, que puedo adaptarme a lo que el equipo necesite o el entrenador pida, pero sin perder esa alegría en el juego. Creo que he madurado como jugador y soy más completo. Quizás unos de mis puntos débiles de cara a los ojos de la gente sea mi físico. Particularmente veo que he progresado mucho ahí  y aunque siento que ya estoy preparado, este verano voy a hacer hincapié en este apartado”.

Viene de una temporada que afirma que no se le olvidará. “Por un lado, ha sido fantástico. A pesar de que se nos fue Sonseca y más tarde Guille Rubio, que eran nuestros pilares, hicimos un muy buen año a nivel deportivo. Además el grupo humano ha sido magnífico, me he sentido como en una familia. Por otro lado, ha sido complicado estar siete meses sin cobrar e intentar abstraerse de lo extradeportivo en el día a día. Eso sí, vine para ponerme a las órdenes de Porfi Fisac e intentar dar una salto de calidad, y en este sentido estoy contento”, destaca.

Laboralmente, cuando se retire del baloncesto le gustaría ser profesor en un colegio. “He terminado magisterio de Educación Física, actualmente estoy haciendo un máster y cuando lo termine me pondré con el título de Inglés. Pero también tengo claro es que seguiré ligado de algún modo al baloncesto”, concluye.

Encarando la canasta en el MyWigo Valladolid 2014-15.
Encarando la canasta en el MyWigo Valladolid 2014-15.