Xavi Puyada: Ex base ‘de Euroliga’

Xavi Puyada: Ex base ‘de Euroliga’

Javier Ortiz Pérez

Muy joven en el Caprabo Lleida.
Muy joven en el Caprabo Lleida.

Xavi Puyada fue un base ‘top’ en la LEB y tuvo muy concretas intervenciones en la Liga Endesa, con una única temporada al completo en la máxima categoría, la 2009-10 con el Blancos de Rueda Valladolid. Otro aspecto que le caracterizó fue su retirada, seguramente demasiado temprana, cuando todavía no había cumplido los 30 años.

Naciendo en Badalona, casi estás obligado a jugar al baloncesto. Y a hacerlo bastante bien. Puyada empezó con apenas 5 años y permaneció hasta los 18 en un gran club de formación de la ciudad, el Sant Josep. Una larga estancia que terminó con su incorporación al Barcelona para jugar en el equipo EBA y apoyar al primer equipo en lo que pudiese.

“Para mí fue un gran salto. Dos años antes estaba jugando con mis amigos de toda la vida y de repente pasé a entrenar con auténticos monstruos”, comenta. Era la temporada 2000-01 cuando Aíto García Reneses le hizo debutar en la máxima categoría en un partido en Torrelavega. “Salí poco menos de dos minutos y metí un triple. No se me olvidará. Estaba en la esquina y Navarro me pasó el balón. Acerté y luego bromeamos con Aíto por el hecho de que todos los jóvenes que estábamos debutando aquella temporada conseguíamos una canasta, una especie de tradición”, recuerda.

Con el Valladolid 2009-10.
Con el Valladolid 2009-10.

Era un vestuario en el que Pau Gasol y Juan Carlos Navarro estaban abriéndose ya camino, aunque cuando no estaban Puyada y César Bravo, que eran menores que ellos, les seguía tocando acarrear con bolsas y demás. El típico trabajo del joven. “Supongo que Pau y Juanqui se alegraban mucho cuando nosotros íbamos a los desplazamientos”, bromea.

Tras su salida de la casa azulgrana, su carrera se centralizó en LEB-2 y sobre todo LEB, donde fue un jugador muy cotizado, casi siempre en equipos ganadores. “Estoy satisfecho con el nivel que conseguí y siempre tuve claro que prefería jugar muchos minutos y tener mejores contratos en LEB que un papel más secundario en ACB”, comenta. Tuvo sus incursiones, como siete partidos con el Lleida 2002-03 cuando jugaba en el vinculado Monzón y dos en el Fuenlabrada 2006-07 sustituyendo a Ferrán López, pero su lugar era la segunda categoría.

“Conseguí muy buen caché como base de LEB y en mis dos últimos equipos, Valladolid y Murcia, fui campeón de la liga regular y ascendimos”, resume. Pero siempre tuvo un ojo puesto en los estudios, en el futuro: “Hubo tres temporadas en las que tuve mejores ofertas, pero preferí quedarme en Hospitalet para poder terminar la carrera de Administración y Dirección de Empresas. Sabía que tenía que formarme para el futuro, invertir tiempo en ello, aunque fuese sacrificando la parte del baloncesto. Así es que en el 2011, cuando subí con Murcia, me planteé dejarlo. Había sido padre, me apetecía volver a casa después de varios años por ahí y el mercado bajó muchísimo, así es que vi que era mejor empezar a preparar el paso al mundo laboral”.

Así es como se gestó su retirada sin haber llegado a la treintena. No le ha salido mal. “Hice un master en finanzas y enseguida me salió un trabajo, que es el que tengo actualmente”, señala. Y además, es algo que le permite mantener contacto con el baloncesto: está en la organización de la Euroliga en la sede de Barcelona.

En la actualidad.
En la actualidad.