Martín Buesa: Campeón gazteiztarra

Martín Buesa: Campeón gazteiztarra

Javier Ortiz Pérez

Campeón con el Caja Laboral 2009-10 con Fernando San Emeterio (Foto: Gigantes).
Campeón con el Caja Laboral 2009-10 con Fernando San Emeterio (Foto: Gigantes).

Para un vitoriano, jugar en el Baskonia, aunque sea unos segundos, debe ser lo más grande. O casi. Martín Buesa conoce esa sensación. Y ya, si se proclama campeón de Liga, pues ya… Y Martín Buesa también sabe lo que es eso. Ocurrió en la temporada 2009-10. Y quedará siempre ahí.

El chico es un producto totalmente formado en el club vitoriano, en el que arrancó su vida deportiva con 8 años y con el que en cierto modo sigue relacionado, ya que en esta última campaña ha jugado en el Araberri (Adecco Plata), con el que está vinculado.

Buesa es un ‘4’ de 2,02, con buena mano, y que también pelea en la zona si es menester. “Podría decirse que me he encasillado como tirador, pero intento hacer de todo todo lo mejor que sé”, comenta. En categorías inferiores fue un jugador de relieve, disputando el Europeo cadete con España en el 2004 y acudiendo también a varias preselecciones.

En el 2009 tuvo la ocasión de completar los entrenamientos y las convocatorias del entonces denominado Caja Laboral. Eso no se vio recompensado con muchos minutos, ni siquiera con los partidos decididos. Ya se sabe que Dusko Ivanovic no suele hacer concesiones de cara a la galería. Pero el 25 de abril del 2010 llegó el gran momento para Buesa, ante el Suzuki Manresa. “Teletovic metió 31 puntos y se merecía la ovación, y Dusko me sacó por él. Muchos nervios, al jugar en casa, y con Herrmann diciéndome que tirara cada balón que tocaba”, recuerda nuestro protagonista.  Algo similar ocurriría poco después ante el Gipuzkoa Basket. Fueron sus dos únicos encuentros en la Liga Endesa y no llegó a anotar. Luego llegó el celebérrimo ‘2+1’ de Fernando San Emeterio y la apoteosis en Gasteiz.

En el Araberri (Foto: Araberri.com).
En el Araberri (Foto: Araberri.com).

“Aquellos años que pude ayudar a mi equipo en los entrenamientos fueron tremendos. Aprendí mucho de grandes jugadores y entrenadores, y los compañeros fueron muy buenos. El vestuario estaba muy unido y lo pasábamos bien”, comenta en la actualidad.

En los últimos años ha estado en el Araberri, en Plata, siendo esta última campaña especialmente negra a nivel colectivo, ya que el equipo ha sido último, con solo dos victorias en 28 encuentros, terminando con 15 derrotas consecutivas. “Ha sido muy duro. Habremos batido varios récords, pero negativos. Al principio perdimos los partidos en los instantes finales y eso hizo daño a la confianza del equipo. Después hubo cambios de jugadores, cosa que tampoco ayuda a estabilizarse y el final ha sido bastante triste la verdad”, cuenta. Individualmente su nivel no ha sido tan malo: 6,1 puntos y 2,7 rebotes en 16 minutos.

Está en los 27 años y todavía le quedan algunos de baloncesto, quién sabe en qué categoría. En julio espera tener terminada la carrera de Ciencias Ambientales. “Veremos que depara el futuro laboral”, apunta.

Conviene también recordar aquí la historia de su hermano Javier, que también llegó a debutar en el Baskonia, pero que tuvo que abandonar el baloncesto por un problema cardíaco. Y otra conexión familiar: Fernando Buesa, el político asesinado por ETA que da nombre al gigantesco pabellón vitoriano, era primo de su padre.