Mark Peterson: Sustituto en el descenso tinerfeño

Mark Peterson: Sustituto en el descenso tinerfeño

Javier Ortiz Pérez

En San Sebastián en 1993.
En San Sebastián en 1993.

A Mark Peterson le tocó el trago de sustituir a un hombre clave como Ken Johnson en el Cajacanarias de la recta final de la temporada 90-91. Aun siendo dos jugadores similares (fuertes, reboteadores), el equipo no consiguió el objetivo de la permanencia y el club, actualmente denominado Iberostar Tenerife, no regresó a la máxima categoría hasta hace apenas tres años.

Peterson promedió 11 puntos y 8,9 rebotes en 11 encuentros (dos de liga regular y nueve de ‘playoff’ de salvación). Algunos de ellos fueron estupendos, como el segundo, cuando acumuló 22 puntos y 16 rebotes ante el Valvi Girona, pero la pareja interior formada por Raymond Brown y Anicet Lavodrama acabó siendo decisiva en el pulso por la permanencia ante el OAR Ferrol (3-2, con un claro 94-64 en el quinto y definitivo).

“Yo era un buen jugador en un equipo en mala situación”, recuerda ahora, trabajando como asesor académico para el equipo femenino de la Universidad de Rutgers, situada en el estado de Nueva Jersey, en la que se formó. “Antes de que yo entrase por Ken, ya estábamos hacia abajo. La cosa no cambió cuando llegué”, añade.

Con la Universidad de Rutgers.
Con la Universidad de Rutgers.

El ex jugador lamenta el excesivo individualismo que en su opinión protagonizó en ataque Ray Smith. “Rebotear era la única manera de que pudiésemos tener algún balón, tanto Ken como yo. No tenía muchas posibilidades de tirar. Siento que las cosas no fuesen bien. Solo quería lo mejor posible para la gente de allí y me hubiese encantado tener una larga carrera en Canarias”, sostiene.

Un par de años después tuvo otros meses en España, en Primera B, con el Loyola Easo de San Sebastián, pero no pudo concluir la campaña. “Estábamos teniendo una buena temporada, pero nuestro base titular, Pepe Alonso, se rompió la mano y perdimos un montón de partidos, así es que decidieron que era culpa mía. Curiosamente, en mi último encuentro, cuando ya había llegado a un acuerdo para romper mi contrato, Pepe volvió y ganamos. Fui el mejor aquel día”.

Las de La Laguna y Donosti fueron las principales experiencias de Peterson fuera de Estados Unidos, donde fue todo un habitual de la CBA. Rondó en alguna ocasión un contrato en la NBA, sobre todo en los Sacramento Kings 91-92, pero sin conseguirlo. Después de su retirada, ejerció de profesor de español, un idioma que maneja muy bien, en una escuela de Nueva York.

Ahora, en la estructura de Rutgers, parece muy querido. “Le llamamos ‘Big Man’ por su tamaño, pero tiene la naturaleza de un osito”, comenta la entrenadora Vivian Stringer. Su trabajo está en resolver los problemas y necesidades que les puedan surgir a las jugadoras en su relación con la universidad.

En la actualidad.
En la actualidad.