Larry Spriggs: ¿Fiasco en Madrid? No tanto

Larry Spriggs: ¿Fiasco en Madrid? No tanto

Javier Ortiz Pérez

Con el Madrid.
Con el Madrid.

Es uno de los jugadores más solicitados por los lectores de esta sección: Larry Spriggs, americano estrella del Real Madrid en la temporada 86-87, cuando nos deslumbraba todo lo que llegase oliendo a NBA y, para más gloria, a los Lakers y el mítico anillo de campeón.

Spriggs lo había ganado un año antes (1985) en un papel bastante secundario (6,7 puntos y 3 rebotes como refresco ocasional de James Worthy), pero jugando al lado de ‘Magic’ Johnson, Kareem Abdul Jabbar, Byron Scott... Por eso quizás las expectativas fueron demasiado altas sobre él, y más en un Madrid que necesitaba ilusiones después de que Fernando Martín se marchase aquel mismo verano a los Portland Trail Blazers.

No fue precisamente una estrella universitaria en Howard y de hecho su selección en la cuarta ronda del ‘draft’ de 1981 (número 81) por los Houston Rockets, que solo le alinearon en cuatro partidos. Tras ser nombrado ‘rookie’ del año en la CBA, no tuvo mucha más suerte en los Chicago Bulls ‘pre Jordan’(nueve más). Sí gozó de mayor continuidad después en el mítico Forum de Inglewood, antigua cancha de los Lakers, donde permaneció de 1983 a 1986.

Por muy mal que lo hiciese, resulta bastante discutible que sea recordado como uno de los mayores fiascos de la historia de la ACB con sus 21.1 puntos, 5.7 rebotes y 57% en tiros de dos puntos. Era terriblemente fuerte con sus 2,01, muy buen defensor y penetrador, aunque flojeaba mucho en el tiro exterior. Resulta llamativo que en 169 partidos en la NBA solo lanzase seis veces de tres puntos (y no metiese ninguno). En España vio el aro más cerca, pero casi igual de pequeño (13/44, un 30%).

Agitando la toalla con los Lakers.
Agitando la toalla con los Lakers.

Le entrevisté hace un par de años para ‘Gigantes del Basket’ y, por descontado, no se apunta a la teoría de que fracasase de blanco. Me contó que entrenaba a chicos jóvenes ‘uno contra uno’ a 80 dólares la hora y se ofrecía a venir a Europa otra vez a ejercer como técnico o preparador físico.  También organiza campus en verano y podéis echarle un ojo a su perfil de Linkedin.

 “Mi experiencia en el Real Madrid fue fascinante, de verdad. Disfruté jugando para un gran club, para un estupendo entrenador (Lolo Sainz) y tuve la ocasión de compartir equipo con compañeros con mucho talento”, recordaba. “Estoy seguro que el éxito que tuve allí me abrió las puertas para los otros países europeos en los que jugué”, añadía.

Turquía, Francia, Italia… En ninguno de esos “países europeos” de los que habla estuvo en un grande que se asomase a la lucha por los títulos continentales. Spriggs era un buen currante, pero no una estrella. Vistas sus características, probablemente hoy en día hubiese hecho más daño como ‘4’ que como ‘3’. Aquel era otro baloncesto, con una cierta obsesión por poner un jugador de gran envergadura en el exterior.

Vista su procedencia, todos los ojos se centraron en él, como si fuera a dominar la ACB de cabo a rabo, pero él tampoco lo recordaba así. “No tuve demasiada presión por venir de un equipo campeón. Siempre estuve preparado para el siguiente desafío y desde luego que Madrid lo fue. Yo solamente fui para jugar baloncesto y lo hice. Estoy contento de cómo fue, aunque no ganásemos los partidos decisivos”. Sí: gran parte de todo se redujo a que el club no ganó ningún título, cuando en los anteriores años lo más habitual había sido el ‘doblete’ nacional.

Portada de ‘Gigantes del Basket’.
Portada de ‘Gigantes del Basket’.

Se habló en su momento también de una dificultosa adaptación personal, algo que sí admitía parcialmente. “El estilo de vida de España fue un poco agobiante al principio, pero mis compañeros y los entrenadores me ayudaron a adaptarme muy rápidamente. Y antes de que me diese cuenta ya me había enamorado de Madrid”. Hasta la revista ‘Interviú’ publicó que, junto a otros americanos que estaban en la liga en aquella época, consumía drogas, algo que él negó rotundamente y que no llegó a demostrarse.

Otro momento controvertido en su carrera fue cuando en Turquía estuvo implicado en el tiroteo que casi le cuenta la vida a Dallas Comegys, una historia realmente tremenda que podéis revisitar en esta misma web.

Con la experiencia vivida, también me habló de las diferencias entre el baloncesto FIBA y el de la NBA.”No creo que haya muchas. Seguro que algunas normas son diferentes, pero en general el nivel de juego es alto en ambos lados”, reflexionaba.

Imagen reciente.
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