Tomás Jiménez: Pequeño y peleón

Tomás Jiménez: Pequeño y peleón

Javier Ortiz Pérez

Breogán 84-85.
Breogán 84-85.

Tomás Jiménez era un pívot ‘de los de antes’: bajito (2,01), peleón, comprometido… El inicio de la ‘era ACB’ en 1983 le pilló ya algo mayor. Nacido en Tomelloso (Ciudad Real), se quedó a vivir en Galicia después de jugar en el Breogán de Lugo en la temporada 84-85 después de vivir el ascenso la campaña anterior.

Fue una campaña que disputó con 29 años y que saldó con 4,3 puntos y 3,5 rebotes en 19 minutos (12 encuentros). “Mis recuerdos son magníficos al haber tenido ocasión de competir con los mejores jugadores de la historia de España hasta ese momento, como Fernando Martín, Corbalán, Epi… y en un momento de gran auge del baloncesto debido a la medalla de plata en Los Ángeles”, apunta.

La anécdota de la temporada es que el Breogán (con algún plano para nuestro protagonista) formó parte fundamental de la película “La vieja música”, con Antonio Resines y Federico Luppi. Merece la pena buscarla y verla. Aquí Piti Hurtado hizo un curioso montaje con las escenas más baloncestísticas.

Jiménez se ve de la siguiente manera como jugador: “haciendo un símil con el boxeo, me definiría como "fino estilista" y no como "duro fajador". Esto es debido a que por mis condiciones físicas (2 metros raspados y 95 kilos, en una época en la que midiendo dos metros era obligado jugar como pívot), difícil lo tenía para enfrentarme cuerpo a cuerpo con jugadores de ocho o diez centímetros  más altos y veinte kilos más de peso. Lamento no ser unos años más joven para haber llegado a la élite y poder jugar más alejado del aro, ya que tenía un tiro aceptable. Pero, bueno, en conjunto estoy muy satisfecho de la experiencia”.

Imagen en una entrevista en La Voz de Galicia del 2002.
Imagen en una entrevista en La Voz de Galicia del 2002.

Contrajo matrimonio con una lucense y trabaja como abogado especialista en derecho civil y penal, con despacho en Monforte de Lemos. Precisamente en esta localidad ha mantenido bastante vinculación con el baloncesto. En el 2002 fue nombrado entrenador del Val de Lemos, al que dirigió en la Primera Autonómica. En esta entrevista en La Voz de Galicia lamentaba las dificultades para sacar adelante a un club pequeño. “Tenemos que competir con el fútbol, deporte más demandado incluso en las escuelas deportivas, y con el voleibol, que dispone de una infraestructura de base vital. Además, a ello les ayuda el tener un equipo en la élite, ya que así motiva aún más a los que se inician y optan por este deporte, pues consideran que en el futuro pueden tener opciones de jugar en una liga de nivel en España”, contaba en su momento.