Guilherme Giovannoni: Vino demasiado joven

Guilherme Giovannoni: Vino demasiado joven

Javier Ortiz Pérez

Fuenlabrada 2000-01.
Fuenlabrada 2000-01.

Probablemente el único problema entre Guilherme Giovannoni y el baloncesto español fue que llegó demasiado pronto, siendo todavía un jugador en formación. Su evolución posterior después de pasar algo más de dos años en Fuenlabrada (99-2000 y 2000-01) y Gijón (2001-02) es la de un profesional con mucho más vuelo que el que anduvo por aquí. Pero es que no hay que olvidar que cuando desembarcó en la ACB apenas tenía 20 años y que a esa edad es muy difícil marcar diferencias.

A Giovannoni, con su tiro lejano y su buena planta física (aunque no era especialmente rápido) se le intuía talento cuando el ‘Fuenla’ le fichó del Pinheiros Sao Paulo de su ciudad natal. La rápida consecución del pasaporte italiano le hizo más atractivo todavía. Sin embargo, su papel no pasó de ser marginal en la temporada y pico que pasó en la localidad madrileña: importaba más ganar que darle minutos a un jugador que los necesitaba para progresar.

También estaba el problema de su posición. ¿Era un alero o un pívot? Cuando llegó aquí medía 2,01 y ahora se le da algo más (2,03). La cuestión se resolvió con la ‘fórmula Garbajosa’: ha terminado siendo un ‘4’ abierto de los que hacen daño desde la línea de tres puntos.

Gijón 2001-02.
Gijón 2001-02.

Su precipitada marcha del Gijón al inicio de la 2001-02 fue su fin en el baloncesto español. Había firmado un contrato de tres años del que solo cumpliría unos meses, ya que alegó problemas de tipo anímico y personal. Acaban así 48 encuentros con unos grises 3,4 puntos en 13 minutos que serían superados en todas sus experiencias profesionales posteriores.

Regresó durante un año a su país, pero en el 2002 pareció ‘resetear’ en Italia, donde vivió varias cesiones de la Benetton a Biella y Rimini y Hasta acabó en Ucrania, en el BC Kiev. Su etapa más exitosa en el país de sus antepasados llegaría no obstante en la mítica Virtus de Bolonia, que ya no es tan ‘grande’ como antes, pero con la que jugó tres campañas (2006-09) a un nivel estupendo.

El impulso económico de la liga de Brasil le invitó a regresar de nuevo en el 2009. Se ha hecho uno de los rostros más reconocibles de la competición, acumulando títulos colectivos e individuales con el Uniceb-BRB Brasilia. Ha ganado tres ligas, siendo una vez MVP de la competición y dos de las finales. Además, se ha mantenido como un auténtico fijo en la selección, con la que ya lleva nada menos que cuatro Mundiales disputados (2002, 2006, 2010 y el último en España), además de dos oros en el Torneo de las Américas y uno en los Juegos Panamericanos y en el Campeonato Sudamericano.

Giovannoni considera que el suyo en la actual Liga Endesa fue “un periodo muy importante” en su vida “personal y profesional”. Su recuerdo favorito fue “jugar la Copa del Rey en Málaga en el 2001”.

Habitual con Brasil.
Habitual con Brasil.

“Creo que soy un jugador que intenta disfrutar lo que la defensa contraria permite y que lucha mucho por conquistar la victoria”, añade sobre su estilo en la pista.

Con 35 años asegura que sigue feliz en el baloncesto, con un matiz ‘sindicalista’. “Aquí estoy muy bien. Sigo jugando y me quedan unos cuantos años todavía. Además, soy el presidente de la asociación de jugadores de Brasil”, apunta.