Jorge García: Nuevo plusmarquista en ascensos

Jorge García: Nuevo plusmarquista en ascensos

Javier Ortiz Pérez

Fuenlabrada.
Fuenlabrada.

El 15 de diciembre de 2013 contamos aquí que David Gil era “el ascensorista ideal”: seis veces había subido desde la Adecco Oro a la Liga Endesa. Pues bien, su amigo Jorge García le quitó el récord hace unas semanas. Consiguió el séptimo con el Ford Burgos, una marca difícil de superar, aunque también parecía difícil con la de Gil.

García, de 38 años, acredita una carrera muy regular: prácticamente siempre ha dispuesto de bastante protagonismo en sus equipos, aunque como él mismo reconoce no es ahora el mismo jugador que cuando empezó. “Antes me distinguía quizás más la lucha, era más interior, más guerrero. Con el tiempo, influido por la falta de altura, fui evolucionando a ser un ‘4’ más tirador, sobre todo de tres puntos”, cuenta. En fin, un poco la de Jorge Garbajosa.

Nació y creció en Córdoba. Sus primeros recuerdos de baloncesto son en el colegio. Por medio de un amigo de su familia acudió a hacer una prueba para el Real Madrid siendo muy crío, en 1991, y gustó y se quedó cuatro temporadas en la cantera. No llegó a debutar con el primer equipo, ‘tapado’ por otros interiores como Nacho Romero y Martín Ferrer.

Empezó entonces una larga trayectoria a nivel profesional, empezando por Marbella (95-96, EBA) y continuando con subidas y bajadas constantes entre la primera y la segunda categoría: regreso a Córdoba, Murcia, Alicante (dos etapas), León, Bilbao, Fuenlabrada, Navarra y estas tres últimas campañas en Burgos. La segunda de ellas estuvo teñida con la pena de haberse lesionado de gravedad, pero en esta última ha vuelto con fuerza y ha promediado 7,4 puntos en casi 20 minutos. Ni rastro de la dolencia en la rodilla.

Alicante.
Alicante.

En su carrera totaliza 163 partidos ACB, 96 de ellos en tres de los cuatro años que pasó en Fuenlabrada (donde sumó otro de los ascensos, claro). Sus medias son de 5,7 puntos y 2 rebotes en 14 minutos, tirando casi el doble de tres (437) que de dos (259). Acredita un buen porcentaje desde lejos: 41%.

“Me lo paso bien jugando. Estoy contento con lo que hago”, afirma, satisfecho también cuando le toca mirar hacia atrás. “En todos los sitios me he sentido importante”, destaca. Quizás el único lunar haya que buscarlo en la temporada 98-99, cuando optó por marcharse del Orenes Murcia ante la falta de oportunidades.

¿Y el récord? Intenta no darle mucha importancia, pero lo lleva con orgullo. “Me llamó David Gil para felicitarme”, asegura. Dice que le queda cuerda todavía y no sería raro ver un octavo ascenso. En todo caso, prepara el futuro estudiando un grado de Educación Primaria (“estoy casi terminando, solo me quedarían las prácticas) y mirando la posibilidad de ser entrenador, gestionando el título de segundo nivel. “Me gustaría seguir vinculado con el baloncesto”, apostilla. Padre de dos hijos, le gustaría quedarse a vivir en Alicante, de donde es su mujer. Allí es lógico que le quieran, ya que dos veces ha llevado a la ciudad a la máxima categoría con sus triples (2000 y 2009). En Burgos (tres), Alicante (dos) y Fuenlabrada pueden decir lo mismo.

Burgos.
Burgos.