Heshimu Evans: Un ‘3’ muy físico

Heshimu Evans: Un ‘3’ muy físico

Javier Ortiz Pérez

Anotando con el CAI Zaragoza.
Anotando con el CAI Zaragoza.

Todo un ídolo en Portugal este Heshimu Evans. Normal que, con sus condiciones técnicas y sobre todo físicas, allí fuese un jugador dominante. Otro papel algo diferente tuvo en sus dos experiencias españolas, una en la Adecco Oro (CAI Zaragoza 2006-07) y otra en la actualmente denominada Liga Endesa (Grupo Begar León 2007-08). En todo caso, un jugador con buena fama de profesional, que cuidaba exhaustivamente su poderoso cuerpo.

Evans es nada menos que un producto del Bronx neoyorquino, el barrio con fama de conflictivo que sigue siendo un vivero de imparables jugadores de ‘playground’. Sus descollantes actuaciones en el Manhattan College llamaron la atención de la prestigiosa (al menos a nivel deportivo) universidad de Kentucky, con la que, tras pasarse un año en blanco, consiguió el título de la NCAA de 1998. El suyo fue un papel importante saliendo del banquillo.

No encontró hueco en la NBA después, empezando su trayectoria europea en Francia. Portugal se cruzó en su camino en el 2001 y empezó un ‘romance’ con el país vecino solo interrumpido por sus etapas en Zaragoza y León. Hasta hace poco, el 2013, con 38 años, ha estado jugando en el Benfica, sumando tres ligas y dos copas en total.

No fue mala idea llevarle a Zaragoza en 2006, uno de esos clásicos intentos de ascender que no cuajaron por poco. Con su juego potente en el puesto de ‘3’ promedió 12 puntos y 5 rebotes. Como se le veía nivel ACB, la siguiente campaña cambió de ciudad, pero no de colores, y se marchó a un León que no pudo evitar el descenso (7,2 puntos y 3,5 rebotes de nuestro hombres, que fue de lo poco que se salvó).

“En España se juega muy bien”, recuerda ahora Evans. “Me encantó la cultura del baloncesto que hay en Zaragoza y el apoyo de los aficionados que percibí en León”, añade. Pero hubo algo más que canastas en su tiempo por aquí: “El estilo de vida era magnífico y me llamó la atención que hubiera familias paseando por la calle cuando eran las diez de la noche”. Hasta dice “haber disfrutado” de “la tradición de las corridas de toros” sin olvidar “mi pasión por el fútbol, con los partidos de rivalidad entre Madrid, Barcelona y Atlético”.

Buscando la canasta en León.
Buscando la canasta en León.

Evans se ve a sí mismo como “un excelente defensor, con buena visión de juego y con mucha capacidad para acabar en contraataque”. “La dureza es algo que no se puede enseñar”, comenta. Tras León, regresó a Portugal, donde llegó a obtener la nacionalidad. Pocos americanos han estado allí once temporadas (en siete equipos diferentes).

Ahora ha vuelto a sus orígenes y es uno de los ayudantes de Steve Masielo en el Manhattan College, allí donde empezó a darse a conocer. “He aprendido mucho durante mi primer año en el banquillo, dentro de un ‘staff’ con gente muy experimentada que me ha permitido ver el baloncesto de una forma distinta”, comenta. La primera consecuencia ha sido ganar la conferencia MAAC, lo que permitió una invitación para la fase final de la NCAA, donde fue eliminado por Hampton. “Me siento muy bien al haber regresado a Nueva York, que la ‘meca’ del baloncesto”, concluye.

Con el torneo de la conferencia MAAC, ganado con Manhattan College.
Con el torneo de la conferencia MAAC, ganado con Manhattan College.