Tom Sheehey: Versatilidad y solidez

Tom Sheehey: Versatilidad y solidez

Javier Ortiz Pérez

En la Universidad de Virginia.
En la Universidad de Virginia.

Rentabilidad y Tom Sheehey fueron durante una larga época sinónimos en el baloncesto español. No era un jugador espectacular, pero sí efectivo al máximo, y que contaba con la polivalencia como arma principal. Podía jugar indistintamente como alero y como pívot y tenía muy buenos recursos para ambas posiciones. Además, era muy guerrero y sacrificado en defensa.

Nadie esperaba demasiado de él cuando llegó, mediada la temporada 87-88, sustituyendo a Joe Ward en el Cacaolat Granollers. Fue un fichaje de Manel Comas, que destacaba de él que podía “jugar en cualquier puesto, incluso de base si quisiéramos. No tendría problemas porque maneja bien el balón, es buen pasador y tiene un tiro que rompe desde todas las distancias”, dijo en Nuevo Basket.

En la misma publicación, nuestro protagonista de hoy destacaba también la versatilidad era lo mejor de su juego. “He llegado a conseguirla porque de pequeño empecé a jugar por fuera, en el colegio lo hacía de ‘3’ y en la universidad, por necesidad ya que no había ningún alto, lo hacía de ‘5’. Todo ello me ha servido para conseguir un buen bagaje técnico y ahora puedo jugar donde sea”.

Era entonces un jugador joven, recién salido de la Universidad de Virginia. Había nacido en San Antonio. Sus intentos de llegar a la NBA fueron inútiles, quedándose fuera en las ligas de verano con Chicago Bulls y Boston Celtics, el equipo que le eligió en el ‘draft’ de 1987 (número 70). “La NBA, está claro, es una cuestión de números y de nombres, es un negocio en el que no siempre el factor de saber jugar bien a basket es el determinante”, comentaba.

Con el Cacaolat Granollers (Foto: Basket16).
Con el Cacaolat Granollers (Foto: Basket16).

Su buen año y medio en Granollers le otorgó un contrato superior en Italia con el Sassari en 1989, pero volvería a la localidad catalana una temporada después, ya con el club fusionado con el IFA Español. Una lesión le dificultó enormemente en esa segunda etapa. En los siguientes años entraría y saldría de España con la misma facilidad, incluso con una etapa en Primera B con el Canarias (actual Iberostar Tenerife). Pero lo más normal fue tenerle en ACB: Girona, León y Murcia. En total fueron 103 encuentros con 16,1 puntos y 4,6 rebotes en 30 minutos en pista. Hubo un verano que llegó a sonar para el Barcelona.

Su carrera se prolongó gracias al pasaporte irlandés que consiguió gracias a sus orígenes, siendo su último equipo el Fabriano italiano en la 1999-2000. En todo su tiempo como profesional pasó también por Bélgica, Argentina, Irlanda, Chile y Alemania, además de por la CBA. En la misma entrevista citada anteriormente expresaba una filosofía muy directa: “Soy agresivo en todas las facetas, en el campo de juego y en la vida. Si quieres algo, necesitar ir y cogerlo porque si esperas, nadie te lo da. Si tú esperas, la vida es un desastre”.

Poco hay sobre la vida actual. En la universidad había estudiado Comunicaciones. Su relación con el baloncesto está centrada en Will Sheehey, su sobrino, que jugó en la Universidad de Indiana hasta el 2014 y en esta última campaña ha debutado internacionalmente en el Panionios (8 puntos y 2,5 rebotes). Parece difícil que vaya a tener el mismo impacto que su tío, pero nunca se sabe.

Entrevistado en Nuevo Basket.
Entrevistado en Nuevo Basket.