Miquel Feliu: “Campeón de Liga” a los 13 años

Miquel Feliu:  “Campeón de Liga” a los 13 años

Javier Ortiz Pérez

Manresa 2002-03.
Manresa 2002-03.

No, no es que Miquel Feliu fuese incluso más precoz que Ricky Rubio y debutase en la máxima categoría siendo adolescente y además se hiciese con el título. Pero hay un momento clave en su vida baloncestística en el que conviene detenerse antes de nada: siendo de Manresa, experimentó muy de cerca, a los 13 años, el campeonato de la ACB conseguido por el TDK en la temporada 97-98, sin duda la sorpresa más brutal de la historia del basket nacional.

Feliu vivía su primer año dentro del club, al que había llegado después de empezar en el colegio Oms i de Prat de la localidad manresana. Ya un par de años antes el equipo se había anotado la Copa del Rey en Murcia. “Aquello ya nos pareció increíble y la gente se fue enganchando, pero es que ganar la Liga era algo que nadie podía ni imaginarse. Recuerdo haber visto el primer partido de la final contra el Tau en el Nou  Congost, en una pantalla gigante que instalaron. Y el cuarto allí mismo, en vivo, con la remontada que protagonizó Pere Capdevila después de un gran primer tiempo de Beric, que era un jugador que me encantaba”, cuenta hoy en día.

Palencia.
Palencia.

En los siguientes años siguió vinculado al club y dispuso de algunos minutos sueltos en la máxima categoría en las temporadas 2002-03 y 2004-05 (intercalando alguna cesión a L’Hospitalet), pero, afirma, “no estaba preparado”. Ya tuvo más protagonismo en el ascenso de la 2006-07 con la denominación de Ricoh Manresa, pero no ha vuelto a jugar en el equipo de su ciudad, ya que inició un camino muy sólido en la LEB.

Palma, Vic, Girona, Obradoiro, Lleida, Palencia y Burgos han contado con sus servicios en estos últimos años en una trayectoria claramente ascendente. Se trata de un jugador de equipo, un ‘3’ de 1,96 con buena fama en el trabajo defensivo y al que en ataque no le gusta demasiado arriesgar, lo que se traduce en altos porcentajes. “No necesito muchos tiros para estar a gusto”, resume. 8,6 puntos y 3,5 rebotes en 22 minutos en la exitosa campaña a nivel individual y colectivo en Burgos, con 66% en tiros de dos y 45% en triples. Pero los números realmente no le definen.

En Santiago también subió en su momento a una Liga Endesa la que ve como un objetivo posible, aunque con matices. “Todo jugador quiere ser ambicioso. Me gustaría probarlo otra vez, pero no a cualquier precio. Tendría que ser en un club que apostara claramente por mí, con un papel definido. Si no es posible, estoy a gusto en la Adecco Oro”, indica. En aquellas dos temporadas ACB con Manresa totalizó 15 partidos y 106 minutos (2,1 puntos y 1,3 rebotes). Cifras bajas pero que puede que algún día tengan continuidad. Está en una buena edad todavía (30 años recién cumplidos).

Burgos (Foto: Pat Muñoz)
Burgos (Foto: Pat Muñoz)

Fuera de la pista es una persona con inquietudes académicas. En su momento empezó a estudiar Fisioterapia (“lo dejé porque resultaba imposible con las prácticas”) y ahora está con Psicología (“lo estoy haciendo a través de la Universitat Oberta de Catalunya, a distancia”). “Hay muchas cosas que me interesan pensando en cuando me retire, como el mundo de la educación, y seguir vinculado con el baloncesto de alguna manera”, apostilla. Y es que la Liga 97-98 le enganchó para siempre…