Álvaro Muñoz: Creciendo en Oviedo

Álvaro Muñoz: Creciendo en Oviedo

Javier Ortiz Pérez

Un año en la cantera de Valladolid.
Un año en la cantera de Valladolid.

Parece asentado Álvaro Muñoz en la Unión Financiera Oviedo, donde cumple su segunda temporada después de pasar las últimas bajo el amparo del Montakit Fuenlabrada. Seguramente sus cualidades se expresen mejor en una categoría como la Adecco Oro, donde está gozando de mucha libertad y está teniendo una aportación interesante en la anotación, rondando los 12,5 puntos por encuentro. Tradicionalmente se le ha considerado mucho más un jugador que conseguía encestar más en penetraciones (gracias a su potente tren inferior) que en el tiro, el aspecto que más ha tenido que trabajar y en el que ha realizado algunos progresos.

Muñoz, de 1,96 y a medio camino entre el ‘2’ y el ‘3’, es todavía joven (24 años) y tiene muchas ganas de brillar en el baloncesto. Lleva toda la vida con un balón entre las manos, primero en el colegio en Ávila, con los amigos, y después en el principal club de su ciudad natal, el Óbila.

Celebrando una canasta con el Fuenlabrada.
Celebrando una canasta con el Fuenlabrada.

Cuando terminó la edad junior le fichó el Forum Valladolid para su equipo de EBA. No llegaría a debutar en la Liga Endesa con los pucelanos. Eso le esperaba en Fuenlabrada algún tiempo después. El conjunto de la localidad madrileña le incorporó para su vinculado, el Illescas, en el 2009, y a menudo le hacía entrenar con el primer equipo. Entre tanto, conseguía la internacionalidad en categorías inferiores, como cuando en el 2010 logró el bronce en el Europeo sub-20.

En la recta final de la temporada 2010-11, Salva Maldonado le alineó en los últimos minutos del choque ante el Gran Canaria. “Es un recuerdo muy bonito, lo llevaba esperando mucho tiempo. Jugué 3 minutos y medio en el segundo cuarto. Cogí un rebote y tiré un tiro forzado fuera de tiempo”, recuerda Muñoz, que a partir de entonces se hizo un fijo en las convocatorias y disputaría varios partidos más, incluyendo dos en los ‘playoffs’.

Las dos siguientes temporadas ya fue miembro fijo del Fuenlabrada, aunque en un papel complementario, saliendo del banquillo. Por ahora acumula 56 encuentros ACB, con 2,8 puntos de media en 10 minutos. “Creo que como jugador soy  trabajador, intenso. Trato de hacer lo mejor para el equipo”, resume.

Luchando con el Oviedo, en la actualidad (Foto: OCB).
Luchando con el Oviedo, en la actualidad (Foto: OCB).

En Oviedo está “muy a gusto. Tanto la ciudad como el Principado me parecen espectaculares”.  Llegó allí cedido en el 2013 y allí continúa. Desde luego, no sería raro volver a verle de azul y naranja. “La finalidad de la cesión al equipo asturiano es que el jugador pueda desarrollar más responsabilidades en los minutos que se gane en una competición exigente como la Adecco Oro, todo con miras a una futura vuelta al Baloncesto Fuenlabrada”, aseguró el club en una nota de prensa.

En el futuro puede que sea él quien se dedique a escribir crónicas. “Cuando deje el baloncesto, que espero que sea dentro de muchos años, me gustaría seguir involucrado de alguna forma,  de periodista, que es la carrera que estoy estudiando”, afirma.