Doug Overton: Azulgrana en sus dos partidos europeos

Doug Overton: Azulgrana en sus dos partidos europeos

Javier Ortiz Pérez

Con los Celtics.
Con los Celtics.

Llama la atención que en la larga carrera de Doug Overton, sus dos únicos encuentros en Europa fuesen con la camiseta del Barcelona. Sucedió mediada la temporada 2001-02, y siendo ya un veterano, firmó un contrato de un mes que no llegó a cumplir íntegramente.

Había llegado por los problemas de lesiones de otros exteriores como Sarunas Jasikevicius y Juan Carlos Navarro y su estreno fue estupendo: 14 puntos en 17 minutos contra el Joventut. En el siguiente (y último), no llegó a encestar contra el Lleida. Le llamaron los Clippers y, sabiendo que no iba a seguir, lo arregló para marcharse antes de tiempo.

Debut como azulgrana.
Debut como azulgrana.

“Me habían hablado muy bien del Barcelona. Sé que es una organización modélica en Europa”, dijo el jugador, que destacó de sí mismo su “experiencia”. “Puedo implicar a los hombres altos en el juego y darle el balón al jugador adecuado en cada momento”, había señalado en su presentación, recogida por El Mundo Deportivo. Aíto García Reneses también había valorado especialmente su experiencia a la hora de decidir su incorporación.

Overton no prometía demasiado en sus primeros años de profesional: número 40 del ‘draft’ de 1991 por los Pistons, que le descartarían, se refugió en la CBA y en Australia, donde brilló extraordinariamente con los Illawarra Hawks.

Empezó entonces un carrusel de equipos en la NBA, hasta nueve en los siguientes doce años, en algunos de los cuales repitió. Se valoraban sus condiciones de director de juego sobrio y de poco riesgo, fuerte físicamente, sin problema para admitir casi siempre su condición de reserva. Se quedó a un solo partido de los 500 y en solamente 62 fue titular. Promedió 4,5 puntos y 2,1 asistencias en 14,6 minutos. Nunca tuvo un contrato que superase los 600.000 euros y muchas veces firmó para diez días renovables. Tampoco mejoró nunca los 8,1 puntos de su año ‘rookie’ en Washington.

Como entrenador.
Como entrenador.

Por su estilo de juego podía sospecharse que ahí dentro había un entrenador. Tras retirarse con 34 años en la CBA, su transición al banquillo resultó muy rápida. Estuvo dos temporadas como asistente en la universidad de Saint Joseph’s y regresó uno de los equipos que le había fichado varias veces en la NBA, los Nets, donde estuvo otras cinco campañas, en plena transición entre Nueva Jersey y Brooklyn. En el 2013 fue enviado como técnico jefe a los Springfield Armor de la NBA Development League.

En una entrevista del 2013 comentaba que estaba siendo una “experiencia magnífica”. “Estoy realmente impresionado con la liga, con el talento, con lo duro que juegan estos chicos. Son muy competitivos y disfruto mucho entrenándoles. Los partidos son divertidos, porque, como yo digo, el nivel de talento es muy alto. Solo hay que ver los numerous de jugadores que son reclamados por la NBA y toda la actividad que hay alrededor de la competición. Está siendo divertido. Aprendo y mejoro todos los días”, añadía.

El equipo se  trasladó a Grand Rapids y él ya no sigue allí. El verano pasado organizó un campus y tiene a un hijo jugando en la NCAA llamado Miles.