Miki Servera: Un padre como inspiración

Miki Servera: Un padre como inspiración

Javier Ortiz Pérez

Internacional junior.
Internacional junior.

Muchas veces nos referimos aquí a jugadores que o bien tienen un padre jugador o bien ellos son padres de chicos que han seguido su estela. En lo que se refiere a Miki Servera, la cosa tiene un matiz trágico. Su padre, Toni Servera, que era un buen jugador de Primera B, falleció cuando él tenía apenas un año. Le ocurrió tras una muy mala caída al intentar un mate durante un partido veraniego en su Mallorca natal. Solo tenía 27 años.

Miki no llegó a conocer a su padre, pero siguió su senda como mejor homenaje posible. No son, desde luego, el mismo tipo de baloncestista. Toni, que no llegó a debutar en la ACB aunque estuvo a punto de lograr más de un ascenso con el Prohaci, era un tipo duro al que le gustaba fajarse, mientras que nuestro protagonista de hoy ha sido durante largo tiempo una gran esperanza del basket nacional con sus grandes cualidades que le permiten jugar como base… ¡midiendo 1,97!

Servera hijo juega en el Planasa Navarra de la Adecco Oro y todavía no ha cumplido los 23, por eso resulta precipitado saber si el gran proyecto que fue su momento, internacional en categorías inferiores, se quedará en el camino. De momento, puede presumir de que, con tan corta edad, ya ha jugado en tres clubs distintos de la Liga Endesa (Unicaja 2009-10, Menorca 2010-11 y Murcia 2012-14).

Con el UCAM Murcia.
Con el UCAM Murcia.

Empezó en Palma de Mallorca, en el colegio Sant Josep Obrer. Tanto destacó que pasó al centro de tecnificación “donde compaginábamos estudios y baloncesto”. A Aíto García Reneses le encantó cuando con 16 años le vio jugando en la Adecco Oro con el Palma y le incorporó al Clínicas Rincón, filial del Unicaja.

Fue el técnico madrileño el que le hizo debutar en la máxima categoría, todavía con 17 años, en un choque ante el Granada (112-87). Aquello le pilló de improviso. “Fue una mañana en la que me llamaron porque había problemas de lesiones en el equipo. Estaba desayunando. A veces entrenaba con ellos. Fue especial porque me vino ‘de nuevas’. Íbamos ganando de mucho. Me jugué un balón e hice dos defensas”, recuerda.

Después llegó el año de Menorca y los dos del UCAM Murcia, en los que su progresión no ha sido tan rápida como se pensaba en un principio. Pero tiene tiempo de sobra para convertirse en alguien importante en el baloncesto español. Su cifra de 61 partidos en la Liga Endesa (1,8 puntos en 9 minutos) debería moverse hacia arriba.

¿Cómo se ve a sí mismo Miki Servera? “Tanto en defensa como en ataque puedo hacer un poco de todo. Atrás puedo apretar en todo el campo, soy agresivo. A nivel ofensivo, intentar penetraciones utilizando mi cuerpo. Jugar el ‘pick and roll’ me gusta mucho. También tiro de tres un poco”, añade.

Toni Servera, su padre fallecido en 1993.
Toni Servera, su padre fallecido en 1993.

Afirma estar “contento” en Pamplona con el Planasa, “con el equipo, los compañeros y con el año que estamos haciendo”. Muy lejos está su retirada del baloncesto, pero cuando se produzca confía en que él siga vinculado al deporte.