Pep Pujolrás: ‘Tramontana’ indeleble

Pep Pujolrás: ‘Tramontana’ indeleble

Javier Ortiz Pérez

Cromo con el Cacaolat Granollers 85-86.
Cromo con el Cacaolat Granollers 85-86.

Momento para recordar a Pep Pujolrás, un carismático alero catalán fallecido en accidente de tráfico el 8 de septiembre de 1992. Para ello rescato literalmente la crónica que publicó su amigo Juan Antonio Lozano en el ‘Gigantes del Basket’ de aquella semana. No veo mejor manera de homenajear a un hombre que solo tuvo dos camisetas a lo largo de su carrera profesional, la del Granollers y la del TDK Manresa. Muchos no le han olvidado.

“La Tramontana (viento fuerte y frío del norte, típico de las tierras gerundenses) ya no sopla en Manresa. Josep Pujolrás, ‘Pep’, el alero, el capitán, el de la defensa “sobre el bueno de los otros”, el gerundense de la Cellera de Ter, el “10” del TDK Manresa, nos dejaba en la mañana del martes día 8.

La renovada ilusión del joven veterano, las prisas de una nueva sesión de entrenamiento, la séptima temporada en el TDK, se quedaban en la cuneta de la comarcal 1.213, que entre Terrasa y Manresa, había visto a Pep durante seis años. La lluvia sobre la calzada deslizaba el vehículo de Pujolrás chocando con el turismo de María Blanca (lesiones leves) y posteriormente contra un muro. Pep ya no vería llegar, diez minutos después, a su compañero Joan Peñarroya. “He visto que el tráfico estaba parado por una colisión entre dos vehículos. Al acercarme he visto que uno de ellos era el de Pep. He bajado rápidamente. Me han reconocido por el chándal (Pep también lo llevaba) y mientras me acercaba al coche ya me han dicho que no había nada que hacer. Estaba muerto”.

Sonrisa perenne.
Sonrisa perenne.

Poco después sería Chema Alarcón quien encontraría a un hundido Peñarroya sentado en el suelo, al lado del trágico accidente. “Nos dirigíamos todos al entrenamiento, como cada martes o jueves, que empezábamos a las diez. No vi otra cosa que el coche de Pep roto en la carretera. Tuve que parar pero no fui hacia él. Hablé con la Guardia Civil. Me dijeron que había muerto.

Tras Peñarroya y Alarcón sería el técnico Pedro Martínez quien llegaría al llugar del accidente. Esta carretera es la habitual en el trayecto de los jugadores del TDK.

Pep Pujolrás fue trasladado con urgencia por ambulancia de la Cruz Roja a Súria, a la Mutua de Terrassa. Santiago Tomás, jefe de urgencias del centro asistencial, facilitaba el fatídico parte médico. “El señor Pujolrás ha ingresado en urgencias a las 10 de la mañana, presentando una parada cardio respiratoria, traumatismo cráneo encefálico y aplastamiento torácico. A pesar de los esfuerzos de reanimación, ha ingresado cadáver”.

En el Congost, la noticia ha sido transmitida al resto de la plantilla manresana. “No vengas como informador… ven como amigo”. Al punto de las 11 de la mañana, son las primeras palabras que puede articular Dolors Vilaseca, secretaria del club. Los jugadores, bajo la lluvia, están desperdigados, llorando desconsoladamente. Pedro Martínez los convoca en el interior del ‘viejo Congost’. Dos minutos después, se reparten en tres coches particulares y salen hacia la Mutua de Terrassa.

A las cinco de la tarde del miércoles 9, la pequeña parroquia de la Llagostera se abarrota con el mundo del baloncesto. Totalmente llena, se habilita megafonía exterior. El alcalde de Manresa, Juli Sanclimens; ponente de deportes de la Generalitat, Josep Lluis Vilaseca; los presidentes de la española y la catalana, Ernesto Segura de Luna y Enric Piquet, respectivamente, y otras autoridades presiden un funeral al que han acudido representantes de los clubs catalanes de la ACB. Sobresale la presencia de la directiva y práctica totalidad de la plantilla, con Lolo Sainz a la cabeza, del Joventut de Badalona, equipo rival al día siguiente de las semifinales de la Lliga Catalana. Ex compañeros de Pujolrás en el TDK: su íntimo amigo Jordi Creus, Pep Palacios, Luis Blanco, José María Ayuso, Dani Pérez, Eric Bartolomé, Carlos Pérez, Lance Berwald, Collins, Joan María Gavaldá… El féretro es introducido en la iglesia por miembros de la actual plantilla y bajo la solicitud de Pedro Martínez, por sus excompañeros Berwald, Creus y Carlos Pérez. Tras el oficio funeral, una larga comitiva acompañaría a ‘Pep’ a pie en su último trayecto. En el cementerio de Llagostera, las escenas de dolor fueron interminables.

Homenaje tras su fallecimiento.
Homenaje tras su fallecimiento.

El TDK, n equipo a sufrir con la vista siempre puesta en el reloj y el marcador. Un TDK que conoció el dolor el pasado martes. Un TDK que se queda sin su 10, sin su capitán, sin el amigo Pep. Ya no sopla la ‘Tramontana’ en Manresa”.

Hasta aquí la emocionada crónica de Lozano.

En la segunda página se recogían varias reacciones a lo sucedido:

Carlos Casas, presidente del TDK Manresa: “Ha sido un duro golpe para mí. Él siempre decía que yo era como un padre para él y yo le consideraba como un hijo. Deportivamente estamos acostumbrados a sufrir, pero hoy hemos sentido el dolor. No sirvo para estas cosas, se me hace un nuevo en la garganta”.

Para Pedro Martínez, “era carismático para nosotros. Ha sido un golpe muy duro. Se nos ha ido el mejor en todos los sentidos”. Ángel Palmi era entonces manager general del club: “Lo único que puedo decir es que Pep, por encima de todo, era una persona buena. Era para nosotros algo más que un jugador, un compañero… Era un amigo”.

En cuanto a sus compañeros, Peñarroya apuntaba que “De Pep solo puedo decir cosas buenas. Va a ser difícil, pero se ha de superar. Ahora mismo sufro más por su familia y por su mujer Estel. Va a ser muy duro”. Alarcón terciaba: “Hay que resignarse porque la vida sigue. Pujolrás era una gran persona. Todo el que estaba a su lado era amigo suyo. Era un gran tipo”.

Por último, también se hacía referencia a su último partido. Fue el domingo 6, un par de días antes del accidente, cuando jugó algo más de cinco minutos en la victoria de su equipo en la Lliga Catalana ante el BFI Granollers (80-77).

Descanse en paz.