Zoran Savic: ¡21 de 23 finales ganadas!

Zoran Savic: ¡21 de 23 finales ganadas!

Javier Ortiz Pérez

Con el Real Madrid.
Con el Real Madrid.

Un gran jugador  que no necesitaba hacer grandes números para demostrar que lo era. Así es como probablemente podría definirse a Zoran Savic, jugador del Barcelona (dos etapas) y Real Madrid, tres veces campeón de Europa con la mítica Jugoplastica y oro en un Mundial y tres Europeos, además de plata en Atlanta-96. Hay un dato brutal que expresa el ‘mantra’ de este pívot que combinaba a la perfección fuerza y conocimiento del juego: venció en 21 de las 23 finales que disputó a lo largo de su carrera. Al tipo no le falta casi de nada como profesional en su vitrina particular de casa, pero luego ha tenido también una buena carrera como gestor en los despachos.

Savic, nacido en Bosnia y de nacionalidad serbia, empezó extrañamente muy tarde con el baloncesto, sobre todo en aquellas tierras balcánicas: a los 16 años. Pero su progresión fue rapidísima. Se dio a conocer en aquella maravillosa locura (bueno, quizás para el Barça no tan maravillosa) que supusieron los tres títulos continentales consecutivos del equipo de Split. Los rostros más reconocibles eran Toni Kukoc y Dino Radja, pero detrás había un ejército de veteranos (Dusko Ivanovic, Zoran Sretenovic) y jóvenes (el propio Savic, Zan Tabak…) casi invencible, sobre todo cuando todo se jugaba a 80 minutos.

Tres veces campeón de Europa.
Tres veces campeón de Europa.

Nuestro protagonista apenas tuvo peso en la primera de las tres Copas (no jugó la final ante el Maccabi en Múnich-89), pero hizo un buen trabajo saliendo del banquillo en la segunda (4 puntos y 7 rebotes ante el Barça en Zaragoza-90) y fue demoledor en París-91, de nuevo ante los catalanes (27 puntos ante los atónitos Steve Trumbo, Audie Norris y ‘Piculín’ Ortiz). Mucho carácter y mucha habilidad para o bien penetrar o tirar desde media distancia.

Ya se sabe que… si no puedes con el enemigo… Con su mentor Boza Maljkovic en el banquillo, fichó por el Barcelona, donde permaneció dos campañas de cero títulos, una rareza para el club y para él mismo, que no obstante cumplió con lo encomendado (mejor la segunda, con 14,2 puntos y 9,2 rebotes). En el Paok, su siguiente estación, ganó una Korac. En su regreso a España, al Real Madrid 95-96, volvió a quedarse sin levantar ningún trofeo (16,4 puntos y 5,9 rebotes).  Se sacó la espina con el triplete liga-copa-Copa de Europa en la Virtus 97-98, incluyendo el ‘MVP’ de la competición continental.

Tuvo un amago de retirada, pero volvió con un papel testimonial al Barça 2000-01, subiéndose al ‘carro’ de los triunfos de Pau Gasol. Aún le dio tiempo a echar unas últimas canastas en la Fortitudo Bolonia, pero su futuro estaba en otro papel: el de director deportivo. En Italia cogió fama de tener buen ojo y de manejar bien lo que los americanos llaman el ‘front office’, por lo que en 2005 regresó por segunda vez al Barça. Su ‘matrimonio’ con Dusko Ivanovic no funcionó demasiado bien, por lo que cuentan.

Segunda etapa como azulgrana.
Segunda etapa como azulgrana.

Terminó su trabajo en el 2008 con solo una Copa del Rey como cosecha, pero el legado del enorme acierto que ha supuesto, vista con distancia, la apuesta por el entonces desconocido Xavi Pascual para un banquillo tan exigente. Desde entonces se ha dedicado más a tareas de representación con la empresa que fundó su hermano Goran, Invictus Sports Group. Hace unos meses también anunció que se disponía a abrir una novedosa escuela de baloncesto en Dubai. Se quedó a vivir en Barcelona, aunque viaja mucho alrededor del mundo.

Presentación como director técnico azulgrana.
Presentación como director técnico azulgrana.