Gintaras Einikis: Sin norte

Gintaras Einikis: Sin norte

Javier Ortiz Pérez

En el CSKA
En el CSKA

Los diez partidos que disputó Gintaras Einikis en el Unicaja 2004-05 fueron los únicos que disputó a este lado de Europa. El resto de su carrera se desarrolló en el este del continente como uno de los pívots lituanos más sólidos de los últimos años. Sin embargo, paralelamente, y sobre todo tras su retirada, ha protagonizado demasiados incidentes que están dejando su imagen a la altura del betún. O más abajo.

Sobre el Einikis jugador pueden decirse bastantes cosas buenas. Con 2,08, era bastante corpulento y no necesitaba el balón para sentirse importante. Es de suponer que algo aprendería al lado de Arvydas Sabonis en el Zalgiris, donde permaneció desde 1987 a 1995. Buen reboteador y defensor, hasta sorprendía de vez en cuando con algún triple. Cuatro ligas del país y hasta un ‘MVP’ le adornan.

Anotando con el Unicaja.
Anotando con el Unicaja.

A la búsqueda de mejorar económicamente, de 1995 a 2001 jugó en Rusia, primero en el Avtodor Saratov y luego en el CSKA, donde también lució haciendo ‘lo suyo’. Un año en Polonia y otro de regreso al Zalgiris fueron la antesala a los dos meses que pasó en Málaga, donde no lo hizo nada mal como sustituto temporal de Zan Tabak (5,8 puntos y 2,1 rebotes en 13 minutos), aunque era ya un jugador veterano.

En la selección también tuvo un papel importante, casi siempre como reserva en la emergente Lituania. Ganó tres bronces olímpicos consecutivos (Barcelona, Atlanta y Sydney) y la plata europea en aquella polémica final ante Yugoslavia en Grecia en 1995.

Sobre el Einikis persona hay más dudas. Desde 2008 se ha visto envuelto en distintos incidentes que ponen seriamente en cuestión su equilibrio mental. Primero protagonizó una pelea en una discoteca. Cuando salió de allí, fue pillado conduciendo sin carnet (lo había perdido un tiempo antes por darse a la fuga tras un golpe). Se especuló con que había consumido cocaína, ya que fue encontrada en la guantera del vehículo.

En el 2011, muy intoxicado etílicamente, fue a casa de un amigo e intentó quemarla con él dentro, por lo que fue arrestado y puesto a disposición judicial. Y en el 2012, en el mismo mes el que se había casado con Jurgita, la agredió, estando también borracho, llegando a romperle una costilla. Pero la pareja continuó adelante y hace poco, en noviembre del 2014, la mujer volvió a llamar a los servicios de urgencia para denunciar que estaba siendo maltratada psicológicamente y amenazada.

Imagen reciente.
Imagen reciente.

Por si fuera poco, el verano pasado se metió en otro jaleo: criticó públicamente la postura de Lituania en el conflicto que mantienen Rusia y Ucrania: “Me da vergüenza ser lituano. Los rusos son buena gente”.