Berni Castillo: Apegado a Granada

Berni Castillo: Apegado a Granada

Javier Ortiz Pérez

CB Granada 2008-09.
CB Granada 2008-09.

No se puede decir que Berni Castillo haya dejado el baloncesto. Sigue jugando, en Covirán Granada de la Liga EBA, pero lo hace de un modo apartado del profesionalismo. Y eso que únicamente tiene 27 años y que posee buenas condiciones que, quizás, podrían elevarle de nivel.

Sin embargo, es uno de estos baloncestistas a los que moverse les resulta poco rentable. La bajada en los sueldos de todas las categorías le ha afectado negativamente. “He preferido no irme de Granada, aunque he tenido mis ofrecimientos, pero realmente no compensa irte a otra ciudad en las condiciones en las que está la situación”, comenta.

Estamos ante un alero de 1,96 “bastante completo”, como él mismo se define, aunque “algo frío, muy tranquilo”. “Yo creo que hago un poco de todo. No soy un gran reboteador, pero reboteo; no soy un gran tirador, pero puedo meter… Intento ayudar al equipo en lo que se pueda, incluso alguna vez como ‘4’”. Con alrededor de 14 puntos y 5 rebotes es uno de los referentes del suyo, que aspira a devolver a Granada a una competición superior.

Esta temporada con el Covirán Granada en EBA (Foto: Fundacioncbgranada.es).
Esta temporada con el Covirán Granada en EBA (Foto: Fundacioncbgranada.es).

En realidad, Castillo no es de allí, aunque dice que ya es “medio granaíno”. Nació en Jaén, donde destacó extraordinariamente desde muy niño. No es el suyo un despertar tardío: “Ya jugaba desde los 6 años”, recuerda. Cuando terminó su segundo año de infantil, en el 2002, el Unicaja le llevó a Málaga, donde permaneció cuatro años dando un paso importante en su formación. Sin embargo, no llegaría a debutar en el Martín Carpena y se marchó al EBA del CB Granada, donde le llegaría su debut en la Liga Endesa.

Fue en la recta final de la temporada 2008-09. Trifón Poch le dio los últimos 48 segundos del partido en Manresa. “No se me va a olvidar, claro. Era bastante amigo de Jimmie Hunter y estuvo diciendo todo el rato que me la pasasen para ver si anotaba, pero no pudo ser”, apunta. Sí logró estrenar su casillero la siguiente semana, en casa ante Unicaja, donde gozó de seis minutos y acabó acertando en uno de los cuatro tiros de los que dispuso.

La siguiente campaña también disputaría episódicamente dos partidos más, pero necesitaba más minutos a cierto nivel y se le cedió al Tíjola de Liga EBA, pero poco después el CB Granada desapareció y en las últimas cuatro campañas se ha quedado en la Liga EBA (Cambados, Quintanar y las dos últimas en el nuevo club nazarí).

Ante la perspectiva de que en el baloncesto no tiene fácil volver a ganarse la vida como le gustaría, se ha dedicado a mejorar su formación en el mundo del diseño gráfico y a buscar y encontrar pequeños trabajos. “Decidí no seguir jugando a nivel profesional, pero nunca se sabe lo que va a pasar. Estoy contento en el equipo y si vuelve a haber un equipo de más nivel en Granada, aquí estaré yo”, recalca.