Pablo Alemany: El criminólogo de los 36 segundos

Pablo Alemany: El criminólogo de los 36 segundos

Javier Ortiz Pérez

Con el Caja San Fernando 2004-05.
Con el Caja San Fernando 2004-05.

Que conste, dice el propio protagonista, que Pablo Alemany no es ni catalán, ni valenciano ni balear. “Soy de San Fernando, Cádiz”, dice con orgullo. “Y se pronuncia como se lee, ‘Alemany’. Cuando conocí a Xavi Rey aquí, me dijo que era ‘Alemain’, y yo, ‘que no, que no’”. Es la historia de un jugador que solamente disputó 36 segundos en la ACB y que un buen día decidió dejarlo, de buenas a primeras, cuando apenas había cumplido los 20 años.

Ya lo hemos dicho: es de ‘La Isla’, de donde nació Camarón. Y eso conlleva tener cierto ‘arte’. El suyo fue enfocado al baloncesto desde crío. “Jugaba con el San Fernando y solíamos acabar entre los cuatro primeros de Andalucía. También iba a la selección a partir de alevines. Con 14 años tuve ofertas del Caja San Fernando y el Estudiantes y me decidí por Sevilla. Estaba más cerca de casa”, explica.

Entrando a canasta.
Entrando a canasta.

Alemany fue progresando poco a poco hasta entrar en la dinámica del primer equipo en la temporada 2004-05. “Velimir Perasovic me reclamó después de la lesión de Raúl Pérez. En pretemporada jugué bastante, con partidos de 15 o 20 minutos. Después, en liga, ya no hubo tanta suerte”, apunta este escolta “agresivo en defensa, con buena visión de juego y rápido penetrando”, afirma.

Sus 36 segundos ‘de gloria’ son un mal recuerdo para el equipo, en realidad. El Etosa Alicante pasó por encima del Caja (81-109), aunque al menos nuestro hombre pudo estrenarse en la mejor liga de Europa, al lado de gente como Lou Roe, Andy Panko, Darren Phillip y Donatas Slanina. La semana siguiente tuvo mala suerte: ya había sufrido alguna rotura del quinto metatarsiano y en una acción fortuita se le saltaron la placa y el tornillo que tenía integrados en el pie. ¿Resultado? Adiós a la temporada.

Después de varios meses sin jugar, la siguiente campaña la empezó en el filial, en EBA, pero no volvió a conseguir ninguna oportunidad arriba. Se desvinculó del club sevillano y empezó la 2006-07 en Los Barrios, en LEB Oro, haciendo la pretemporada. Pero, todavía en verano, decidió abandonar el baloncesto profesional. “Fue de repente. Acabé un entrenamiento, me duché y decidí que no volvería más, que era mejor centrarme en acabar la carrera. Y apenas he vuelto a jugar más que un par de años en una liga municipal, casi engañado”, resume.

Tenía 22 años. La jugada le salió bien a nivel académico, ya que concluyó Derecho y un master en criminología, y ahora está opositando para lograr un puesto como policía local en alguna ciudad de Andalucía. Sigue viviendo en Sevilla.

Imagen actual en la playa.
Imagen actual en la playa.

Pese a lo abrupto de su despedida, conserva muy buenos recuerdos del baloncesto: “Tuve unos compañeros increíbles. Y Perasovic me marcó realmente, como entrenador y como persona. Es cierto que a veces es complicado porque te exige el 200%, pero también te saca lo mejor. Un día, haciendo tiro con nosotros, clavó 60 triples frontales seguidos. Fue increíble”.