Pat Cummings: ‘Manita’ breve en el CAI

Pat Cummings: ‘Manita’ breve en el CAI

Javier Ortiz Pérez

Con los Knicks.
Con los Knicks.

Dentro de esa mala racha de ex baloncestistas que fallecen todavía jóvenes que estamos sufriendo últimamente se encuentra Pat Cummings, que se marchó el 26 de junio de 2012 a los 55 años. Sin duda pronto, muy pronto, para una persona que parecía estar sana, pero que nos dejó de repente por causas naturales. Fue encontrado inconsciente en su apartamento de Greenwich Village (Nueva York) y no se pudo hacer nada por él.

Dentro de una carrera bastante honrosa tuvo un momento español: once partidos con el CAI Zaragoza en la temporada 89-90. Llegó curiosamente para sustituir a otro pívot que también murió hace no mucho, Aleksandar Belostenny. En la capital del Ebro tienen razón los que piensan que existe una cierta maldición: Kevin Magee, Rafa Sansegundo, Eugene McDowell, Bobby Phills, Mel Turpin…  y hace nada el añorado José Luis Abós.

 

En el CAI Zaragoza: 28 puntos al Real Madrid (Foto: Gigantes).
En el CAI Zaragoza: 28 puntos al Real Madrid (Foto: Gigantes).

Cuando vistió de rojo, Cummings era ya un jugador veterano (33 años), en la recta final. Dejó buenos detalles y unos números con los que mejoró a Belostenny (14,2 puntos y 8,8 rebotes), aunque resultó muy decepcionante quedarse fuera de los cuartos de final de los ‘playoffs’. Todo un contraste con lo que se había vivido unos meses antes con el título de Copa del Rey ganado en Las Palmas de Gran Canaria.

Formado en la Universidad de Cincinnati y elegido en la tercera ronda de 1979 por los Bucks, Cummings tuvo un recorrido en la NBA más lustroso del que podía esperarse en principio. Jugó doce temporadas entre Milwaukee, Dallas, New York, Miami (en su estreno en la liga) y Utah (683 partidos; 9,6 puntos y 5,6 rebotes en 21 minutos). Especialmente bien estuvo en Mavericks y Knicks, donde acumuló la mayor parte de sus 300 titularidades, rondando los 15 puntos y 8 rebotes de promedio. Era muy apreciada su buena ‘mano’ desde el exterior, obligando a su defensor a salir a defenderle. Eso sí, no era muy atlético ni muy rápido.

En su presentación con el CAI dijo: “Tenía varias ofertas para seguir en la NBA, pero me atraía más venir a Europa, porque en mi país las ofertas no me aseguraban minutos de juego y eso es precisamente lo que más deseo en estos momentos. Todavía es pronto para hablar, pero pienso que puedo ayudar al CAI en el final de temporada”. Tuvo un estupendo momento de gloria con la victoria a domicilio ante el Real Madrid (83-100), con 28 puntos y 12 rebotes suyos en 31 minutos.

Sin embargo, problemas en los pies lastraron su rendimiento en sus últimos años. Tras los apenas dos meses que pasó Zaragoza, anduvo en Varese, tuvo cuatro partiditos con los Jazz y acabó en la CBA, esperando una nueva oportunidad en la NBA que no llegó.

Después del baloncesto se dedicó fundamentalmente al negocio inmobiliario en Loveland, una ciudad cercana a Cincinnati.