Troy Bell : De regreso tras el boxeo

Troy Bell : De regreso tras el boxeo

Javier Ortiz Pérez

Captura boxeando en un vídeo musical.
Captura boxeando en un vídeo musical.

Ya sabéis que a los periodistas de baloncesto nos encantan las historias en las que uno de nuestros chicos se mezcla con otro deporte. En este caso, la aventura de Troy Bell con el boxeo no fue tampoco muy allá, pero da para un párrafo, sobre todo porque es una actividad que asegura que le ayudó mucho en su recuperación física y mental después de pasar años muy malos en las pistas. Más llama la atención que este número 16 del ‘draft’ y ex compañero de Pau Gasol en Memphis tuviese una etapa tan efímera en el Real Madrid.

Bell fue una estrella tanto en ‘high school’ como en universidad y en la selección sub-21 norteamericana (campeón del mundo en 2001). En el Boston College batió algunos récords y se confirmó como una gran promesa: un director de juego agresivo y descarado, con gusto por mirar el aro rival, que mereció ser elegido muy adelante por los Grizzlies en el 2003. Sin embargo, solamente llegaría a jugar seis partidos con ellos. El fin de su carrera NBA, pese a tener un contrato por tres años que fue rescindido al cumplirse el primero.

 

En acción en Italia.
En acción en Italia.

Su carrera se iba al garete. Su breve sustitución a Elmer Bennett la siguiente campaña en el Real Madrid resultó extremadamente intrascendente (6 puntos y 3 asistencias en total en los 44 minutos repartidos en dos encuentros ACB), pese a lo entusiasta de sus palabras en su presentación.  “Tengo un juego muy explosivo, puedo aportar mucho trabajo en defensa y también puedo ayudar en la faceta anotadora. Pienso que puedo añadir muchas variantes al equipo (…). Soy una persona que confía mucho en sus posibilidades. Seguro que supero todos los obstáculos”, dijo.

Hace poco le entrevistó Mariano Galindo para ZoomNews y le habló de problemas en una rodilla. “No sabía lo mal que estaba cuando fiché por el Real Madrid (…).Era un gran lugar y lamento no haber estado sano para demostrar mis habilidades. Tardé dos años en estar al 100%”, contó. Fue entonces cuando empezó a dedicarse al boxeo como ‘terapia’ para la recuperación. “Me gustaba boxear. Lo hacía para recuperar la forma. Los boxeadores están en una mejor condición física incluso que los corredores.  Fue una buena manera de recuperar la forma para el baloncesto. Me encantó boxear, tuve dos peleas y habría tenido alguna más, pero no surgieron rivales”, recuerda el jugador sobre aquella época.

Reapareció en la 2005-06 en Alemania, pero solo un partido. Fue en la D-League donde empezó a encontrar de nuevo el camino. Sus buenas actuaciones en Albuquerque y Austin le abrieron las puertas de Italia, donde, excepto un pequeño paréntesis en Francia, pasó los siguientes siete años. Hasta ganó la Eurochallenge con Reggio Emilia, confirmando que volvía a ser él mismo. Ahora anda en Turquía, en el Akhisar Belediye de la segunda división, donde roza los 23 puntos por encuentro.

Su otra pasión es la música. Ha estado trabajando en un álbum llamado “Alter ego” y hasta se puede encontrar un vídeo suyo cantando una canción llamada “Crying 4 you”, en la que aparece boxeando y jugando al baloncesto.

Su imagen como cantante.
Su imagen como cantante.