Jordi Soler: Brutal talento (pero…)

Jordi Soler: Brutal talento (pero…)

Javier Ortiz Pérez

Barcelona.
Barcelona.

Hace poco salió la noticia de que Eric Vila había batido el récord de Jordi Soler de precocidad en cuanto a debut en el primer equipo del Barcelona. Excelente excusa para hablar hoy de Jordi, que tiene una historia fascinante, sobre todo por sus claroscuros.

Baste decir que a finales de los 80 alguien tuvo la ocurrencia de ponerle de mote ‘el Petrovic de bolsillo’. No, no era exactamente el mismo tipo de jugador que el ‘Mozart croata’, porque era más base que escolta. Pero sin embargo exhibía unos ramalazos de calidad a nivel ofensivo que eran simplemente escandalosos.

Soler lo tenía todo… en pista delantera, porque en defensa digamos que ‘se reservaba’. Eso se compensaba claramente con lo que era capaz de hacer con el balón en las manos cuando estaba inspirado: triples desde ocho metros, penetraciones imposibles, asistencias sin mirar… La comparación actual nos remite más bien a Sergio Rodríguez. Y quien le viese jugar sabe que no es exagerado lo que estoy diciendo.

Nacido en Mataró, es hijo de un jugador del Barcelona llamado Josep Maria Soler que estuvo bastante tiempo en la Liga Nacional. No tenía, aseguran, el talento de su hijo, que prácticamente nació con la mirada fija en la canasta. No fue raro que se estrenase en el primer equipo del Barça con apenas 17 años. Sin embargo, sentía que debía jugar más minutos y en las cesiones que protagonizó, en Manresa (89-90) y Murcia (90-91) demostró que los merecía. Su regreso al Barça, en una convulsa 91-92, no fue un éxito, y buscó otra vez nuevos horizontes en el Lliria, donde sus enormes actuaciones no evitaron el descenso en un ‘playoff’ contra el que precisamente sería su siguiente equipo, el Cáceres.

TDK Manresa.
TDK Manresa.

En Extremadura llegó a su cima, liderando al equipo sobre la pista a su antojo. Tanto que fue llamado para la selección nacional absoluta para encuentros del Preeuropeo. Fueron dos campañas realmente excepcionales (93-94 y 94-95)… hasta que se equivocó gravemente. Siendo un tipo de fuerte personalidad, en la segunda de ellas le molestó mucho que, avanzada la liga regular, sustituyesen al escolta lesionado Nebojsa Ilic por otro base como Sergei Bazarevich. Soler pasó a jugar muchos minutos de ‘2’, lo que no le hacía sentir tan a gusto. Parece que internamente se juró a sí mismo que no renovaría.

El Murcia volvió a llamar a su puerta y, tras una dura negociación, acabó pagando diez millones de pesetas (60.000 euros) para que el Cáceres renunciase al derecho de tanteo. En los primeros partidos de la siguiente temporada, la 95-96, mantuvo el mismo tono de excelencia, pero poco después protagonizó dos incidentes en pista tras los que no volvería ser el mismo: primero sufrió un durísimo golpe contra su compañero Bobby Martin que le produjo un traumatismo craneal y un posterior ataque epiléptico; y unas semanas después, cuando ya se había recuperado, reprochó una acción al propio Martin en un tiempo muerte y este respondió dándole un puñetazo en el estómago.

Lo más curioso es que tanto el entrenador, Josep Maria Oleart, como buena parte de sus compañeros se pusieron de parte de Martin, o al menos no intervinieron. Y Soler ya no levantó cabeza. El Murcia no le quiso la siguiente temporada y le indemnizó para romper el contrato. Nuestro hombre acabó en Fuenlabrada, en un recién ascendido en el que no lució en absoluto.

Cáceres.
Cáceres.

Y la poca ilusión que le quedaba por el baloncesto la apuró sin éxito entre el Melilla (LEB) y cerca de casa en el Mataró y el Mongat (EBA ambos). Con 30 años el teléfono ya no volvió a sonar. Abandonó, quizás preguntándose por la mala hora, relativamente reciente, en la que decidió dejar Cáceres por Murcia. Totalizó 289 partidos ACB con 10,4 puntos y 3 asistencias de promedio en 27 minutos.

No se ha sabido gran cosa sobre él desde entonces. Se hizo cargo de la empresa familiar de impermeabilizaciones, pero la acabó cerrando por problemas económicos. Desde entonces aseguran que vive en Chile, el país de origen de su mujer, una ex jugadora de voleibol.

Fuenlabrada.
Fuenlabrada.