Stefano Rusconi: Pionero italiano en Vitoria

Stefano Rusconi: Pionero italiano en Vitoria

Javier Ortiz Pérez

Con los Suns.
Con los Suns.

El primer italiano que estuvo en la NBA (poco, pero estuvo) también pasó por España. Se trata de Stefano Rusconi, uno de los mejores pívots de su país en los años 90 y al que tuvimos todavía a un aceptable nivel, aunque con frecuentes lesiones, en el Tau 98-99.

‘Rusca’ había surgido de la cantera de Varese y debutado con apenas 17 años en la Serie A. Era una importante presencia en el centro de la zona con sus 2,08 y 120 kilos, progresando cada año muy rápidamente. En 1991, la Benetton de Treviso, por entonces el club más potente del país, pagó por él una barbaridad, incluso hoy en día, para un jugador del baloncesto europeo: 7,6 millones de euros. Eso sí, él respondió contribuyendo a una liga, tres copas y una Recopa, aunque con la frustración de no haber ganado la Copa de Europa cuando Toni Kukoc estaba todavía en el equipo.

En el Tau 98-99.
En el Tau 98-99.

Su aventura americana tuvo también algo de terrible. Había sido escogido en el ‘draft’ de 1991 por Cleveland Cavaliers, que intercambiaron sus derechos por los de Milos Babic con Phoenix Suns. Solamente había un precedente de italiano en el sorteo universitario: la lejana elección de Dino Meneghin en 1970.

En 1995, cuando nuestro protagonista era ya un ‘5’ absolutamente dominante en Europa, los Suns le firmaron un contrato de tres años del que solamente cumpliría unos meses.  Resultó tremendo el contraste de pasar de pívot titular a estar en el fondo del banquillo y no jugar prácticamente ni los ‘minutos de la basura’. Antes de marcharse en enero solamente disputó siete partidos, con 8 puntos y 6 rebotes… ¡en total!

No le gusta demasiado hablar de aquello, al parecer, pero esto ha dicho en alguna ocasión: “Quizás puede quedarme un poco más. Tenía un contrato, pero no el físico para jugar contra algunas ‘bestias’. Pero aquello era mi sueño desde pequeño y en cierto modo lo cumplí”. Fue una apuesta de Jerry Colangelo, al que siempre le ha gustado mirar mucho a Europa.

La Benetton le estaba esperando con los brazos abiertos, pero en Italia se ha dicho que no volvió a ser el mismo jugar. Ganó la liga a los pocos meses de retornar, pero sus números no se acercarían a los que tuvo justo antes de irse. Dos años después, su compatriota Sergio Scariolo le fichó para el Tau. No lo hizo mal, en un papel no de estrella sino de complemento. El problema es que entró y salió varias veces del equipo por distintas lesiones (totalizó 23 partidos). Tenía contrato para la siguiente campaña, pero no quiso cumplirlo para volver a su país.

Si hay algo que distingue a muchos jugadores italianos es lo que les cuesta retirarse. Rusconi estuvo tres años más en primera línea con el Olimpia de Milán, pero luego se mantuvo bajando poco a poco peldaños hasta el 2010, cuando ejerció de entrenador-jugador en Bari… ¡con 42 años!

Entre finales de 2011 y principios de 2012 entrenó brevemente al Africo de Florencia, de la Serie B. Después, su papel ha sido más bien el de representante. Vive en una gran ciudad de baloncesto como Bolonia… donde curiosamente nunca jugó.

Ultimos años en las pistas, ya ‘cuarentón’.
Ultimos años en las pistas, ya ‘cuarentón’.