Pedro Rivero: El único segoviano

Pedro Rivero: El único segoviano

Javier Ortiz Pérez

Debut en la máxima categoría con el Cajasol 2008-09.
Debut en la máxima categoría con el Cajasol 2008-09.

Segovia es la tercera provincia menos poblada de España. Y, sí, en deporte nos ha dado a Perico Delgado, pero en cuanto a baloncesto no ha sido muy prolífica. Al menos tiene a Pedro Rivero, un inteligente base que disputó dos campañas en la actualmente denominada Liga Endesa (una en Sevilla y otra en Murcia) y que sigue en activo, a los 35 años, en el Ourense de la Adecco Oro.

Rivero cuenta que empezó en el basket con solo cinco años, en el laret, casi a la sombra del mítico acueducto romano. “Era un colegio plagado de canastas, con lo cual fue sencillo. Poco a poco fui haciendo otros deportes, compaginando con atletismo y kárate, pero con 12 ó 13 años me decanté por el baloncesto. Tuve suerte de encontrarme en esa edad con gente como Alberto (aún encargado del basket del ‘cole’), que hicieron que nuestro deporte pasara a ser fundamental, no con la idea de llegar a ser profesional, pero sí por la de pasarlo bien y formar un grupo de chicos que aún hoy cuando podemos quedamos a contarnos batallas”.

Allí estuvo hasta los 17, cuando en un campus le propusieron ir a hacer una prueba a Ponferrada con el equipo de Liga EBA. “En casa sonó un poco raro. Fui y no volví. Me quedé para hacer la pretemporada… y hasta ahora”, apunta.

Con el UCAM Murcia.
Con el UCAM Murcia.

Era 1998 y empezaba así una década de lenta ascensión hasta jugar entre los mejores: Complutense y Gandía (LEB-2), Cantabria, León, Cáceres, Tenerife y Los Barrios (LEB Oro)… hasta que surgió una llamada desde la capital andaluza. “Siempre le estaré agradecido a Manel Comas y al Cajasol (actual Baloncesto Sevilla)”, afirma. Debutó en la máxima categoría de titular, en Manresa, en el partido inaugural de la temporada 2008-09. “Fue cumplir un sueño. Perdimos en el último segundo, pero el recuerdo es para siempre”, añade.

Volvió a bajar un peldaño para contribuir durante dos temporadas consecutivas a los ascensos del CAI Zaragoza (2009-10) y UCAM Murcia (2010-11). Estaba claro: quien en Oro quería ganar, tenía que contar con él. En Murcia se mantendría una campaña más, cerrando, en principio, su número de partidos con marchamo ACB en 47 (3,4 puntos en 16 minutos).

“En mi carrera he pasado por diferentes estados. Empecé siendo muy anotador y poco director (no tenía capacidad para entender el juego), con el tiempo he pasado a ser mucho más director pero con capacidad para anotar. Creo que he sabido adaptarme bien a cada momento”, analiza. Completaría su particular ‘hat-trick’ de ascensos (este no consumado) en el 2013 con el Lucentum Alicante.

Lleva ya dos temporadas en Ourense. “Etoy bien , mi familia está adaptada y se vive muy bien. El año pasado pasamos por momentos difíciles y este año estamos disfrutando mucho”. En el futuro le gustaría continuar ligado al baloncesto. Este verano hará el curso de entrenador superior, pensando en una transición desde la pista al banquillo.

En la actualidad, en el Ourense.
En la actualidad, en el Ourense.