José Carlos Oramas: Casi cincuentón en pista

José Carlos Oramas: Casi cincuentón en pista

Javier Ortiz Pérez

A punto de lanzar un tiro libre (Foto: cbsantacruz.es).
A punto de lanzar un tiro libre (Foto: cbsantacruz.es).

José Carlos Oramas es de La Laguna. Cumplirá el próximo 21 de octubre la bonita cifra de 50 años. Y sigue jugando al baloncesto. Al contrario de lo que pueda pensarlo, no lo hace en un equipo de veteranos, sino en seniors, enfrentándose a veinteañeros que, desde luego, no habían nacido todavía cuando él debutó en la ACB, en la temporada 88-89 con el Tenerife Número 1.


Resultaría que fue su única campaña en la élite, y no fue precisamente bien. Arrancó la campaña con el equipo, pero fue cortada después de disputar únicamente seis encuentros (1,2 puntos en 9 minutos) para hacerle hueco en la plantilla al experimentado Arturo Seara. “Me echaron, así de claro. Fue la única vez en mi vida que quizás he priorizado el baloncesto sobre los estudios y… así me salió”, cuenta, sin el más mínimo atisbo de rencor, eso sí.


Porque desde luego, se debe amar el baloncesto cuando todavía, cada fin de semana, te expones a correr detrás de un balón de punta a punta de la pista. Con cierto sarcasmo, Oramas cuenta que su equipo, que está encuadrado en la Segunda División insular, se llama Juventud Laguna. “Somos el decano del baloncesto canario”, proclama con orgullo. Hace poco hasta compartió vestuario con otro histórico al que le ha dado alergia lo de la retirada: Wen Perdomo. Qué tendrá aquella tierra, ¿verdad?


Estamos hablando de un jugador de 1,88 “escolta, aunque por circunstancias muchas veces tuve que hacer de base, rápido y saltarín”. Empezó a jugar a los once años, con la diversión como único objetivo. “Siempre intenté pasarlo bien en la cancha, sin aspirar absolutamente a nada”, añade con absoluta franqueza. Para él, lo importante siempre estuvo en intentar ir sacando la carrera de Derecho año a año y que el basket no fuese nada más allá que un entretenimiento… Sin obligaciones, quizás eso le haya servido para seguir vinculado a él hasta hoy día.

En la actualidad.
En la actualidad.

Se ve que acertó bastante con su filosofía de vida priorizando el futuro laboral. Ahora es abogado en ejercicio en un bufete fundado por su familia, Oramas Abogados. “Una temporada me quedó una asignatura y dejé el equipo en el que estaba para poder centrarme del todo”, asegura. Ofertas de la península, añade, nunca le faltaron, pero para él lo primero siempre era lo primero… excepto aquella experiencia en el Tenerife. “Fue un año en el que acabaron viniendo un montón de americanos y Aleksander Gomelski como entrenador”, recuerda. A base de remover la plantilla el equipo se acabó salvando en el ‘playoff’ de permanencia ante el Caja Guipúzcoa (3-0).


Por cierto que su hijo, del mismo nombre, también le ha salido jugador, llegando a debutar con el Iberostar Tenerife hace algunas temporadas en la Adecco Oro 2011-12. El chico parece responsable y ha estudiado una carrera tan compleja como Física.