Fernando Sanclemente: ‘El Torero’ oscense

Fernando Sanclemente: ‘El Torero’ oscense

Javier Ortiz Pérez

Viejos tiempos.
Viejos tiempos.

Fernando Sanclemente fue uno de los primeros ídolos del baloncesto oscense. No, su nombre no es tan conocido como los de Brian Jackson, Granger Hall, Joan Pagés o ‘Vallecas’ Hernández, pero a diferencia de ellos, él sí es nacido en Huesca. Su conexión con la grada era fantástica, aunque solamente pudo militar una temporada en ACB, la inaugural (83-84). Es una época imborrable en su vida, destaca.

 

Sanclemente vive desde hace 25 años en Pamplona, apenas a un par de horas del lugar que le vio nacer. “Trabajo para Muface (la mutualidad de funcionarios) después de estar algún tiempo en Tenerife”, cuenta. Ahora está alejado del baloncesto, pero durante unos años, en la capital navarra, ejerció como entrenador en un colegio, impulsó una escuela con niños en su barrio e incluso llevó la selección autonómica de minibasket. “Al final lo tuve que dejar porque me requería mucha dedicación”, comenta.

 

Ahora tiene 53 años. Con apenas 20 pudo estrenarse en el Peñas Recreativas de Huesca, “de rebote”, afirma con enorme modestia. “Era bueno tener jugadores de casa para completar la plantilla y allí estaba yo”, apunta. Empezó en el Salesianos y recuerda con especial cariño a un entrenador como Alberto Gabarre.

El ‘virus’ del basket se fue metiendo en la capital oscense y después de varios ascensos el equipo se plantó en la élite. Sanclemente era un alero de la época, obviamente bajito si lo circunscribimos a hoy en día (1,85). “Físicamente no era flojo, eso sí. Yo creo que sobre todo era muy buen competidor y a nivel defensivo intentaba que mi par no anotase ni una canasta. Para mí resultó increíble defender a gente como Nate Davis o Epi. No me arrugaba nunca porque sabía que yo no era menos que nadie”. Esa entrega y compromiso le hicieron quedarse con un mote como mínimo curioso para el mundo de la canasta: “El Torero”. Recordarlo le hace gracia. “Me lo pusieron entre el público porque sabían que no tenía miedo a nada”.

 

Aquella primera campaña de la historia de la ACB acabó con el Peñas en la antepenúltima posición. Bajaban tres y ese fue el final de Sanclemente en la élite, en la que jugó 118 minutos y anotó 20 puntos repartidos en 15 encuentros. “Pasé a jugar en Segunda y a entrenar en las categorías inferiores del club al tiempo que me centraba también en terminar mi carrera de Derecho”.

 

Nuestro protagonista no quiere dejar pasar la oportunidad para recordar a una figura clave en el baloncesto de su ciudad: Toño Riva. Fue el ‘alma mater’ del club desde su fundación y el año pasado falleció, dejando un gran recuerdo en quienes le conocieron.

En la actualidad.
En la actualidad.