Lonny Baxter: Un error con el gatillo

Lonny Baxter: Un error con el gatillo

Javier Ortiz Pérez

Con los Bulls.
Con los Bulls.

En la temporada 2007-08 jugó en el Joventut un pívot que unos meses antes había pasado dos meses en la cárcel por disparar al aire y sin aparente motivo a unas pocas manzanas de la Casa Blanca, en Washington. ¿Su nombre? Lonny Baxter. Dejando al margen las cuestiones extradeportivas que arrastraba, no lo hizo nada bien como verdinegro.

 

De vez en cuando aparecen por aquí jugadores que han tenido problemas con la ley y que incluso han pasado un tiempecito entre rejas. ¿Qué narices impulsaría el 6 de agosto del 2006 a Baxter, un jugador de cierto prestigio en Europa y que había jugado a esas alturas 162 partidos en la NBA (en seis equipos diferentes) a sacar su pistola Glock y, en plena calle, disparar al cielo de la capital norteamericana? Nadie lo sabe, realmente.

Días poco afortunados en el Joventut.
Días poco afortunados en el Joventut.

Se descubrió además que el arma no estaba registrada, por lo que a los pocos días un juez condenó a 60 días de prisión a Baxter, cuya apelación se vio rechazada. Su carrera en la NBA (no muy brillante, con 3,9 puntos y 1,8 rebotes en 11 minutos, pero carrera en la NBA al fin y al cabo) se había terminado. Al mismo tiempo, se vio envuelto en otro asunto de envío de armas  a través de mensajería sin notificarlo, algo que es obligatorio. Antes de cumplir su pena, pasó una campaña en el Montepaschi Siena, su segunda experiencia europea tras la vivida con el Panathinaikos en el 2005.

Su ingreso obligado en prisión, en el 2007, coincidió con el tiempo en el que tenía que incorporarse al Joventut, que había depositado grandes esperanzas en él como ‘4’ que pudiese defender a jugadores similares. Así es que, después de haber viajado a Badalona, tuvo que volver para ir a la cárcel. El caso generó la previsible controversia.

A los pocos meses, y cuando ya estaba libre para regresar, lo primero que hizo el club fue publicar un comunicado en el que el jugador comentaba: “Todo lo sucedido un año atrás fue un error que además nada tiene que ver con mi manera de ser. He aprendido de mis errores y he tomado todas las medidas necesarias para estar completamente seguro de que no volveré a encontrarme frente a situaciones similares otra vez”.

El ‘lavado de imagen’ no sirvió de mucho en cuanto a lo que sucedería después en la cancha. Aíto García Reneses intentó darle confianza, pero su rendimiento fue muy pobre. 2,1 puntos y 0,9 rebotes en 9 minutos de media (9 partidos) le colocan probablemente como el peor norteamericano de la historia del Joventut. “Aquí llegué con la temporada empezada y me ha costado adaptarme. Quizá no haya dado todo lo que podía ofrecer, pero aunque a nadie le gusta cambiar de equipo a mitad de temporada, creo que en Grecia tendré la oportunidad de demostrar de lo que soy capaz”, comentó antes de fichar por el Panionios. “Me quedo con la experiencia de haber jugado en un gran equipo, con grandes jugadores y a las órdenes de un gran entrenador y de haber conocido una ciudad fantástica”, agregaba. “No ha tenido un solo problema disciplinario”, terciaba Aíto.

Siguió jugando hasta el 2013, por lo que se ve bastante mejor, en Turquía, Rusia y Venezuela. Ya con 36 años parece que no seguirá jugando. No parece que le vayan a quedar ganas de montar un campo de tiro.

A punto de machacar con el Panionios.
A punto de machacar con el Panionios.