Javier Alvarado: Pocos minutos, pero de calidad

Javier Alvarado: Pocos minutos, pero de calidad

Javier Ortiz Pérez

Con La Palma en Oro.
Con La Palma en Oro.

Javier Alvarado aparcó el pasado verano el baloncesto profesional tras una carrera en la que se incluyeron cuatro partidos en la actualmente denominada Liga Endesa. Fueron, en la 2003-04, también con la misma camiseta que vistió al principio de esta temporada su hermano Óscar, base del Herbalife Gran Canaria, que ahora está en el MyWiGo Valladolid. La categoría que más ha frecuentado ha sido la Adecco Plata, con etapas en Ourense, Gandía, Araberri y la última en Castellón. No le ha faltado tampoco ni la Oro (La Palma) ni la EBA. Un tipo jovial que nos narra él mismo su historia.


“Tengo los recuerdos todavía muy recientes. No me quedo con nada en particular. Directamente mi vida los últimos 15 años ha sido baloncesto. Ahora le toca a mi hermano, que siguió mis pasos desde pequeño.


Por destacar algunas etapas, me quedo con mi formación deportiva fuera de casa en el CAR Siglo XXI de Getxo. También mis años aquí en la isla con el equipo de mi tierra y mis “periplos" Oro, Plata y EBA. Recuerdo con especial pena el no ascenso a Liga Endesa con Huelva perdiendo un quinto partido contra el mejor equipo LEB contra el que haya jugado: Fuenlabrada. Y con especial cariño, quizás, las concentraciones de selecciones inferiores compartiendo equipo con estrellas actuales como Marc Gasol, Rudy Fernández, Sergio Rodríguez...

Uno de sus cuatro partidos en la máxima categoría.
Uno de sus cuatro partidos en la máxima categoría.

También fui ‘MVP’ de la Liga de Verano en Inca en el 2005. Hace nada, una década. Me quedé fuera (entre los últimos 15) para ir al Mundial Sub-20 que se jugaba en China ese verano y me llamó Himar Ojeda, en aquel entonces segundo entrenador de Pedro Martínez. Y así fue, llegué a la liga de verano después de un mes concentrado con la selección, estaba muy en forma y ganamos con suficiencia el torneo. Fue la última vez que vestí la camiseta del ‘Granca’. No estuvo nada mal para una última vez.

Sí recuerdo el debut en la ACB, un Gran Canaria-Forum Valladolid. Ya venía jugando con más asiduidad en la ULEB Cup (actual Euro Cup) y sabía que me tocaba jugar por la lesión de mi “padre deportivo”, Gonzalo Martínez. Pedro Martínez solía meterme en rotación pronto, lo cual valoraba y valoro mucho. Ese año terminé jugando 10-12 partidos con el primer equipo y me quedo precisamente con eso: pocos minutos, pero de calidad. No eran minutos de la basura.


¿Cómo me defino en la pista? Siempre fui un base descarado. Bastante rebelde, como es mi propia personalidad. Me crié deportivamente en el club de mi pueblo, Santa Brígida, y allí anotaba y lo era todo. Mientras fui ascendiendo de nivel fui aprendiendo a hacer otras cosas menos vistosas, pero probablemente más necesarias para ser un base completo. Con los años cogí tiro (tras bote) y aprendí a leer el juego porque mi físico no me permitía jugar de tú a tú con otros bases. He sido un deportista emocional, siempre he jugado bien cuando he disfrutado.


Ahora, por mi propia naturaleza insaciable, estoy metido en muchos proyectos personales. A nivel estrictamente laboral, trabajo para el Gobierno de Canarias atendiendo en el 112 Emergencias, gracias, entre otras cosas, a mi dominio del inglés y alemán. Para no desligarme del baloncesto, echo una mano en la CBA (Canarias Basketball Academy) con sus equipos de cantera y a la par estoy creando mi empresa de eventos deportivos (clinics, campus, talleres, visitas guiadas…), cuyo éxito radica en la combinación de baloncesto, entretenimiento e idiomas.

Con su hermano Óscar.
Con su hermano Óscar.

A nivel de estudios, estoy preparando oposiciones al cuerpo de maestro y espero terminar mi experto universitario sobre natación, otra de mis grandes pasiones. También tengo un blog ("sacando el cuero")  para mis amigos de Streetflavour.net y ya en el plano más intimo, voy poco a poco, escribiendo un libro. Aunque suene pedante autodefinirse así, me considero un renacentista: intento tocar todos los palos, jajaja…”.