Darryl Middleton: Excelsa longevidad

Darryl Middleton: Excelsa longevidad

Javier Ortiz Pérez

En la actualidad, en el CSKA.
En la actualidad, en el CSKA.

Nada más que veinte años transcurrieron entre el primer y el último partido de Darryl Middleton en la actualmente denominada Liga Endesa. Su historia es, todo lo sabemos, una de las más extraordinarias que haya generado el basket mundial en el último cuarto de siglo. El joven norteamericano que llegó a Girona para ser una estrella en 1991 se convirtió poco a poco en uno más de los nuestros. Con un físico envidiable, nadie ha jugado con más edad en la máxima categoría.

44 años tenía cuando se puso la camiseta del Valencia Basket en la recta final de la temporada 2010-11. Aún aguantaría tres temporadas más, dos en Oro con su ‘eterno’ Girona (donde se asentó durante largo tiempo y siempre fue su refugio) y Alicante (ascenso no consumado) y un único partido en Benidorm, en EBA, todavía la pasada campaña.

Primera temporada en España, en Girona.
Primera temporada en España, en Girona.

En su currículum hay dos ligas ACB y cuatro griegas, tres nominaciones como mejor jugador de la ACB (1992, 1993 y 2000) y una Euroliga (2001-02) con el Panathinaikos. Pocos pueden discutir que es uno de los mejores americanos llegados nunca a Europa, aunque no llegó a debutar en la NBA (elegido en una lejanísima tercera ronda por Atlanta Hawks). Cosas que pasan a veces.

En los primeros años, se asentó como referente allá donde estuvo --Girona en varias etapas, Caja San Fernando, en primera línea con el Barcelona y fugaz en el Joventut-- y multiplicó su valor cuando ya con 33 años se pudo nacionalizar al estar casado con una española. Prolongó su carrera acumulando dólares y dólares en Grecia y Rusia. 398 partidos ACB con medias de 16,1 puntos y 6,8 rebotes. De todos sus datos, llama la atención que, pese a ser un gran anotador, su récord de puntos en un partido no superase los 32.

Dotado de una técnica individual exquisita y de un gran conocimiento del juego, tampoco le importó, transcurrido el tiempo, adaptarse al papel de ‘gregario’. No era especialmente fuerte, pero sí duro. Sabía leer lo que iba a pasar, qué iba a hacer su defensor o su defendido. Por eso chocó tanto que fuese él quien protagonizase esta autocanasta tan absurda. No pasa de anécdota, pero ahí queda.

Dos años en el Barça.
Dos años en el Barça.

En 2009 le entrevisté por teléfono –estaba en Oro en el Sant Josep de Girona--. Todavía le faltaban cinco años para la retirada definitiva, pero su caso ya era asombroso. “Claro que tengo todavía mucha ilusión. No solo por jugar, sino por enseñar a chicos que son 20 años menores que yo. No me puedo aburrir. Sigo saliendo todos los partidos a ganar. Ya no es una cuestión de dinero para mí”, comentó. Preguntado por el secreto de su longevidad, no pudo reprimir una carcajada: “Supongo que es porque no he tenido lesiones importantes y estoy a gusto con lo que hago. Nada más. No hago nada especial”.

Más claves ofrecía en una charla en la web Jordanypippen.es. Decía que había sido muy importante “el trabajo. Pienso que mi cuerpo es mi herramienta de trabajo desde hace muchos años. Es más importante trabajar en verano que durante la temporada. La mejora en pista y en el físico solo se mejora en trabajo individual. Verano es perfecto para ello”.

Según contaba ahí, en todos los lugares se había sido bien. “Huella te dejan entrenadores y éxitos, compañeros y aficionados”, afirmaba, mencionando especialmente a Zeljko Obradovic. “De todos los entrenadores he aprendido cosas. ¡¡¡De algunos lo que nunca se debe hacer!!! (risas). Obradovic ha sido el mejor. Con él he visto y aprendido cosas que viviéndolas con él entiendes porque es quién ha ganado más campeonatos en Europa.

También confesó una ‘espina clavada’ por no haber sido campeón de Europa con el Barcelona en 1996 por el polémico tapón de Vrankovic a Montero, pero se suele olvidar una cosa: él no estaba dado de alta en la plantilla para la Copa de Europa. Solo se permitían dos extranjeros por entonces y Aíto García Reneses escogió a Arturas Karnisovas y Dan Godfread.

Campeón de Europa en el Panathinaikos.
Campeón de Europa en el Panathinaikos.

Ya hablaba por entonces de sus proyectos de futuro. “Me gusta mucho ayudar a mejorar a los jóvenes, lo hice con Marc Gasol y lo he vuelto a hacer hace unos días con Walter Tavares en Gran Canaria”, indicaba. Al final ha terminado siendo ayudante de Dimitris Itoudis en el CSKA de Moscú.

Podéis seguir sus andazas allí en un blog que actualiza de vez en cuando en Solobasket. “Es mi primera vez como coach así que será un gran cambio para mí aunque me estoy adaptando cada día más para este nuevo reto. Aprendiendo nuevas cosas sobre lo que significa ser coach. Así, un día, si hay suerte, espero poder estar listo para ser un día uno de los top coaches”, escribió hace unos meses. Ahí mismo había contado anteriormente cómo fue “robado”por sus socios en un restaurante que había montado en Alicante. Por cierto que la cocina

Últimos partidos en la Liga Endesa con el Valencia.
Últimos partidos en la Liga Endesa con el Valencia.