Cozell McQueen: Especialista desubicado

Cozell McQueen: Especialista desubicado

Javier Ortiz Pérez

Celebrando el título de la NCAA en 1983.
Celebrando el título de la NCAA en 1983.

Cozell McQueen. Nombre mítico para lo que se ha venido en llamar ‘la NCAA algodonera’, alrededor de los 80. Era el pívot titular North Carolina State cuando dio la sorpresa en 1983 al derrotar en la final a Houston.

Este fornido 2,10 tuvo un papel importante, no desde luego en el aspecto anotador (solo 4 puntos), sino en el reboteador (12, el máximo de su equipo). Fue un buen ejemplo de lo que supuso su carrera: un jugador orientado al trabajo sucio: la defensa, el tapón, recoger todo lo que salía despedido del tablero… Desde luego, sus recursos ofensivos  quedaban reducidos al mate y poco más.

Con el CAI Zaragoza 91-92 (Foto: Gigantes).
Con el CAI Zaragoza 91-92 (Foto: Gigantes).

Por eso probablemente no triunfó en su única temporada en España, la 91-92 con el CAI Zaragoza. Manel Comas apostó por un dúo norteamericano que completaba JJ Anderson en el que desde luego sobraba el prestigio (ambos lo habían acumulado en la liga italiana, entonces probablemente más fuerte que la española), pero que no terminó de cuajar.

McQueen había nacido en París, pero creció en Estados Unidos. Su inscripción en North Carolina State levantó sospechas contra Jim Valvano y llegó a publicarse de que salió del centro educativo sin apenas saber leer. El título de 1983 ante Houston era el fin por el que merecía la pena saltarse las reglas. Resultan tremendas las imágenes de euforia de nuestro hombre (subido en lo alto de la canasta) y sus compañeros. Fue una gran sorpresa que, por cierto, culminó con una canasta en el último segundo otro ex ACB del que ya hablamos aquí, el fallecido Lorenzo Charles.

Era todavía ‘sophomore’, aunque su carrera no avanzaría lo esperado y se quedó en la cuarta ronda del ‘draft’ de 1985 por Milwaukee Bucks. No obtuvo hueco allí e inició la aventura en el Cacaolat Granollers. Como menciona Antonio Rodríguez en uno de sus deliciosos artículos en esta web, fue cortado en pretemporada a la vista de su escasa integración y poco talento ofensivo, a pesar de sus números en rebotes.

Tras un periodo en la CBA, jugaría sus tres únicos partidos NBA el año siguiente con los Pistons. Fue en Italia en 1988 donde se empezó a hacer realmente importante: dos temporadas en Nápoles y una en Milán le sirvieron para que por fin sus virtudes se empezasen a apreciar, con picos de 16,3 puntos y 13,1 rebotes.

En una reciente boda familiar.
En una reciente boda familiar.

El CAI pagó un buen dinero por él, pero la cosa no funcionó. Sí, seguía siendo una presencia importante en la zona, pero hay que tener en cuenta que ni siquiera había otra referencia interior americana (Anderson era alero). Milagrosamente acabó la temporada (con más rebotes –11—que puntos –9--) y el club tardó muy poco en comunicarle que no renovaba. Para el recuerdo, el día que cogió 22 rebotes ante Villalba.

Regresó al sitio donde mejor le entendieron, aunque solo estaría un año más en Venecia antes de regresar a su país, a la CBA. Con 34 años se retiró y se quedó a vivir en North Carolina, en la localidad de Cary. Muchos ‘fans’ le recuerdan del mítico equipo del 83 y hasta ha aparecido en alguna firma de autógrafos conmemorativa. Según se ha publicado, trabaja como conductor de camiones en recorridos de larga distancia. No podido contactar directamente con él, pero a juzgar por las fotos actuales, parece en muy buena forma, pese que ya tiene 53 años. Su mujer MisChella ha sido ordenada por la Iglesia Anglicana.