Nikoloz Tskitishvili: Marcado por el ‘5’

Nikoloz Tskitishvili: Marcado por el ‘5’
En los Nuggets.

Javier Ortiz Pérez

Últimamente ha vuelto a hablarse un poquito sobre Nikoloz Tskitishvili, una de las grandes decepciones del basket mundial en lo que va de siglo, porque se ha marcado algunos partidos de estadísticas tremendas en su actual trabajo, en la liga libanesa. Un fenómeno a estudiar el suyo: admiramos a los americanos por lo bien que planifican las cosas pero a veces cometen errores tan flagrantes como el que representa.

Si no, a ver quién puede explicarse que un chico georgiano de 18 años que apenas había jugado 15 partidos en la Lega (6,6 puntos por partido) consiguiese el puesto número 5 del ‘draft’ de 2002. Los Denver Nuggets seguramente vieron en él al alero del futuro: un 2,12 rápido, con buena mano y el sello europeo que empezaba a ponerse de moda en la NBA. Sin embargo, fue un desastre absoluto.

“¿No hubiera sido estúpido renunciar al dinero de la NBA? ¿Y si al día siguiente me rompo una pierna y adiós?”, declararía años después. Tenía derecho a un contrato de ocho millones de dólares por tres temporadas.

Aquello fue un imposible. Tskitishvili promedió 16,3 minutos la siguiente campaña, su tope en los cuatro años que pasó entre los mejores. Después las oportunidades irían escaseando hasta terminar con 2,9 puntos y 1,8 rebotes en 11,3 minutos, sumando los encuentros además con los otros sitios donde intentaron que ‘sonase la flauta’ (Golden State, Minnesota y Phoenix). 33% en tiros de dos y 23% en triples. Su nombre es fijo cuando se hacen listas de malas elecciones en el ‘draft’, aunque aquel, encabezado por Yao Ming, tampoco fue de los mejores en cuanto a talento. Pero los Nuggets siempre se lamentarán de no haberse hecho con Amare Stoudamire, Carlos Boozer o casi cualquier otro nombre del listado.

Tenía 23 años y necesitaba jugar como fuera. España no fue un mal refugio para él al menos al principio. Le fichó el Caja San Fernando 2006-07, tras ser cortado en pretemporada por los Knicks, y tuvo alguna actuación interesante, lo mismo que en sus dos etapas en Fuenlabrada (2008-09 y 2009-10). Algo peor fue su rendimiento en el Gipuzkoa Basket (2010-11). Totalizó así 92 partidos en la Liga Endesa (7,1 puntos y 3,2 rebotes). Como se puede observar, correcto y poco más. Como en tantas ocasiones, lo peor es luchar contra la expectativa.

‘Skita’ dijo haber sido feliz entre nosotros en esta entrevista del 2010. “Es la segunda mejor liga del mundo, el Barcelona es un equipo casi imparable en Europa y mejor que varios de la NBA, la selección española no tiene rival salvo el 'Dream Team' y Pau Gasol es, hoy por hoy, el mejor jugador del mundo no estadounidense (…)”, apuntó. También contaba una anécdota que le sucedió en Denver: “Crecí con un póster de Michael Jordan en mi habitación, en mi primer año en la NBA, mi entrenador me mandó saltar a la pista a defenderle. Había vuelto para jugar en los Washington Wizards. No era el mismo jugador de los Chicago Bulls, pero para mí fue increíble estar a su lado; le pellizqué un brazo para comprobar que era él de verdad”.

Últimamente ha frecuentado más las ligas de poco nivel deportivo y mucho económico: Irán, Emiratos Árabes y ahora el Champville libanés, donde vive su segunda etapa y promedia por encima de los 23 puntos y 12 rebotes.