Chris Jent: Amiguísimo de LeBron

Chris Jent: Amiguísimo de LeBron
Con los Houston Rockets.

Javier Ortiz Pérez

Poca aportación la de Chris Jent en sus 14 partidos disputados en España, todos ellos correspondientes a los ‘playoffs’ de la temporada 92-93, en los que militó en el Joventut como sustituto del lesionado Harold Pressley. Podría parecer uno más de esos americanos que van y vienen sin que casi nadie los recuerde, pero desde entonces ha seguido apareciendo, aunque sea tangencialmente, en la actualidad baloncestística. Y de un modo muy relacionado a alguien que es muy difícil no admirar: LeBron James.

Jent, un rubiales californiano de 2,01 que nunca había jugado en Europa, lo tenía complicado aquí. El Joventut y Lolo Sainz recibieron no pocas críticas por su elección. Era un fichaje barato (se habló de un millón de pesetas, 6.000 euros, por dos meses) y la rotación exterior tenía pocos resquicios entre los que colarse, entre Jordi Villacampa, Mike Smith, la ayuda de Tomás Jofresa cuando convenía jugar con dos bases y hasta un emergente Dani Pérez. Así es que Jent, plantado en la línea de 6,25 en los 10 minutos de promedio de los que disfrutó, se quedó en 3,6 puntos y bajos porcentajes (29% tanto en triples como en tiros de dos). Claro, si los catalanes hubieran ganado la final al Real Madrid quizás la impresión sería más benigna, pero no fue así.

Había llegado procedente de la CBA y a la CBA volvió, pero un año después nos lo encontramos en la televisión, de madrugada, con los comentarios de Ramón Trecet. Sorprendentemente, los Houston Rockets le habían fichado en los últimos partidos de la liga regular y hasta le dieron once partidos en los ‘playoffs’ que acabarían ganando ante los Knicks en aquella horrorosa serie final. Jent, aunque fuese en los ‘minutos de la basura’, contribuyó al anillo.

Volvió a la CBA y vivió aventuras en Australia e Italia. Su carrera NBA tendría tres encuentros más en los propios Knicks en 1997. El resto fue de nuevo Italia, hasta el 2001. Otra vez para asombro de quienes no veían en él nada del otro jueves, tuvo temporadas de 23,3 puntos y 44% en triples como picos (Nápoles 95-96).

Pasó entonces a los banquillos, posicionándose primero en Philadelphia y luego en Orlando como asistente. En los Magic llegó a ser técnico interino en el 2005 durante 18 partidos tras la destitución de Johnny Davis. De allí pasó a Cleveland Cavaliers, donde entabló una estrechísima relación con LeBron James, convirtiéndose prácticamente en su entrenador personal y hasta su confidente. En un extenso reportaje del 2009 se citan unas declaraciones de ‘The King’: “Viendo el modo en el que tiraba, pensé: ‘quizás puedas ayudarme a que mi tiro parezca como el tuyo’. Desde entonces he acudido a su ética de trabajo, su honestidad y su personalidad genuina”. No, no lo dijo un cualquiera. Hasta se añade ahí que en el periodo vacacional LeBron se llevaba a Jent y a su familia de acá para allá.

Debe haber pocas personas que sepan más sobre el mito viviente. Su marcha a Miami Heat disolvió la relación profesional, pero no la personal. Parece que siguen hablando a menudo. Desde entonces, el ex de ‘la Penya’ ha tenido algún trabajo más, como asistente en Ohio State y en Sacramento Kings.