Marc Iavaroni: ‘Jornalero’ de lujo

Marc Iavaroni: ‘Jornalero’ de lujo
Campeón con los Sixers.

Javier Ortiz Pérez

Fue un lujazo tener en Málaga aunque fuese solo durante un añito a Marc Iavaroni, pero por motivos más allá de los deportivos, sino sentimentales. Fue un nombre icónico en la NBA de los 80, un ‘jornalero’ que saltó el océano para vestirse la del Caja de Ronda como su penúltima camiseta como profesional.

Iavaroni nos llamó la atención primero por su apellido, de reminiscencias tan italianas, y segundo por formar parte de un quinteto campeón de la liga norteamericana, el de los Philadelphia Sixers de 1983. Lo curioso es que lo hizo como ‘rookie’ y con 26 años, ya que anteriormente se había tenido que buscar la vida en el país de sus ancestros, primero en Brescia y luego en Forli. Había sido escogido en el puesto 55 del ‘draft’ de 1978 por los Knicks de su ciudad natal.

Claro, al lado de Julius Erving, Maurice Cheeks y Moses Malone pocos balones podía uno jugarse, pero se trataba de un jugador muy esforzado, a medio camino entre el ‘3’ y el ‘4’, que hacía a la perfección el trabajo sordo. Tras una etapa intermedia en San Antonio, también le recordamos ‘de intendencia’ en otro equipo mítico como los Utah Jazz de finales de la década. En este caso también era el alero titular, aunque el ‘sexto hombre’, Thurl Bailey, jugaba más minutos que él.

Entre los tres equipos completó 531 partidos con unos números discretos (4,4 puntos y 2,2 rebotes en 15,8 minutos). Su regreso a Europa se produjo en 1989 al entonces denominado Phillips de Milán. Málaga, ya con 34 años, le esperaba la temporada siguiente. 16,9 puntos y 7,3 rebotes eran por entonces estadísticas por debajo de lo esperado en un americano estrella (algo que él nunca fue, por cierto) y fue cortado faltando poco para el final de la campaña y sustituido por Ron Draper. Enrique Miranda, de Diario Sur, glosa aquí su tiempo en la capital de la Costa del Sol, con alguna foto interesante de su llegada y su presentación.

Se jubiló de las pistas después de apurar unos partidos con los Sioux Falls Skyforce de la CBA e inmediatamente empezó una carrera en los banquillos que le llevaría a reaparecer en nuestras vidas. Su primer equipo fue la universidad de Bowling Green para dar el salto como asistente en la NBA en Cleveland, Miami y los Phoenix Suns de otro italo-americano, Mike D’Antoni. Como el ‘run and gun’ que practicaban se puso de moda, en el 2007 se estrenó como técnico jefe en los Memphis Grizzlies en los que estaban primero Pau Gasol y Juan Carlos Navarro y después Marc Gasol. Sin embargo, en la ciudad de Elvis solo duró año y medio y fue cesado a principios del 2009. Tuvo que volver a bajar un escalón y ser ayudante en los Toronto Raptors de José Manuel Calderón y posteriormente en Los Angeles Clippers.

Siempre ha hablado con enorme cariño de España y de los cuatro de nuestros jugadores a los que ha dirigido. En el 2007 regresó a Málaga con los Grizzlies para jugar un amistoso y se marcó un buen titular: “Los malagueños siguen siendo muy simpáticos”. “La ciudad ha cambiado mucho (…). No la reconocí hasta que llegué al hotel y vi el Paseo del Parque. Es acogedora y tengo muy buenos recuerdos”.