Bryan Bracey: Gafado en España

Bryan Bracey: Gafado en España
En la actualidad.

Javier Ortiz Pérez

No salió nada bien lo de Bryan Bracey y el Club Baloncesto Murcia en la temporada 2003-04. Parecía buen fichaje por currículum y ese atractivo lo aumentaba su pasaporte irlandés. Pero el ‘matrimonio’ solamente duró cinco partidos (5 puntos en 13 minutos de media), antes de que, de mutuo acuerdo, se disolviese. Sus bajísimos porcentajes (35% en tiros de dos y 21% en triples) le sentenciaron.

Se fue de España con una sola victoria y hubo partidos en los que Felipe Coello prefirió no sacarle ni un solo minuto. Él lo explica así: “No fue la mejor experiencia de mi vida porque el equipo no consiguió sacarme mi potencial por alguna razón. En otros equipos sí ha podido ser así, en otras circunstancias”.

Es curioso su ‘gafe’ con nuestro país. Dos años antes, en el 2001, fichó por el Gran Canaria y llegó a ser presentado y hacerse las fotos oficiales, pero abandonó el equipo antes incluso de empezar la temporada para fichar por el Bnei Herziliya. Israel, junto a Grecia, Puerto Rico, Rusia, Chipre, Bélgica y Francia, son los países donde ha prestado sus servicios este ‘3-4’ de 2,06.

Tuvo una buena carrera universitaria, que culminó en Oregón con 20,3 puntos (máximo anotador de la conferencia Pac 10) y 7,5 rebotes. Eso le valió ser escogido en el último lugar de la segunda ronda por los Spurs en el 2001 (el mismo ‘draft’ en el que se quedaron con Tony Parker, por cierto). Pero el puesto 58 no le valió desde luego para poder quedarse en la NBA, como era su gran sueño.

Bryan todavía juega. A sus casi 37 años, engrosa en su ciudad natal las filas de los Chicago Steam de la ABA, donde por cierto es dirigido por otro antiguo jugador ACB, Mitchell ‘JJ’ Anderson (CB Zaragoza y Baskonia). Además de ello, gestiona una empresa que organiza campus para niños en verano y entrena a su hijo.

“Soy feliz ahora, pero me gustaría volver a jugar fuera de América. Creo que todavía puedo hacerlo, estoy bien físicamente y dispuesto a ayudar. Me encanta España. La comida era excelente. Me hubiera encantado poder seguir allí”, remarca.