Javier Lucas: Un ‘4’ con presente

Javier Lucas: Un ‘4’ con presente
Cuatro temporadas en el Leyma Coruña.

Javier Ortiz Pérez

Hay muchos jugadores en las categorías federativas a los que estamos acostumbrados a ver cada fin de semana y que a veces se nos olvida que tienen un pasado en la Liga Endesa. Es el caso de Javier Lucas, un ala-pívot que actualmente milita en el MyWigo Valladolid de la Adecco Oro.

Para encontrar el momento ACB de Lucas hay que remontarse casi diez años atrás, cuando en la temporada 2005-06 debutó con el Lucentum Alicante (que le había captado desde Muro de Alcoi) en un partido ante el Ricoh Manresa. Jugó 59 segundos. La siguiente campaña tuvo otras dos oportunidades (siete minutos en total) y sí llegó a anotar.

“Los mayores recuerdos que tengo de aquella época, sin lugar a dudas, fueron jugar en el Olímpico de Badalona, pero sobre todo haber compartido vestuario con Lucio Angulo, Iñaki de Miguel, Oriol Junyent, Berni Hernández, Larry Lewis, y haber estado a las órdenes de Trifón Poch...”, comenta.

Era entonces muy joven y su carrera ha ido a partir de ahí en línea ascendente: Primera Nacional, EBA, Plata (en Ávila y Coruña) y Oro (Coruña y Valladolid). En 2007 vivió probablemente su momento más feliz con el subcampeonato europeo de categoría sub-20. En aquella selección estaba gente como Sergi Llull, Pau Ribas, Javier Beirán o Xavi Rey.

Quién sabe si puede regresar a la máxima categoría algún día. Está acumulando méritos para ello y se encuentra en plena madurez con 28 años. “Sería uno de mis sueños”, comenta abiertamente. “Estoy muy a gusto en Valladolid, y con el equipo, y muy contento de poder seguir creciendo como jugador”, añade.

Bajo las órdenes de Porfirio Fisac está rondando los 9 puntos y 7 rebotes por choque. Y es que Lucas es todo un guerrillero, una pieza sumamente útil que no necesita brillar individualmente para sentirse a gusto. Su estatura oficial está entre los 2,06 y 2,08, según las fuentes que se consulten. Él se considera “capaz de ayudar en la mayoría de facetas del juego, tanto ofensivas como defensivas. Puedo tirar de lejos, asistir, rebotear, taponar, jugar por línea de fondo o correr el campo. Me adapto bien a lo que me pide el entrenador”.

Cuando le fichó, Porfirio Fisac valoró que “se trata de un interior que domina cada vez más las distintas facetas de juego” y que “puede ser muy importante por ambición y capacidad de crecimiento personal. Lo más importante es que se adapta a la imagen del club y sobre todo al futuro que queremos proyectar (…).Es un ‘4’ que corre muy bien, con mucha envergadura de brazos y con capacidad para trabajar ambos lados de la canasta. Tiene que sentir que juega tranquilamente por encima del aro”.

En fin, un nombre a tener en cuenta. Quizás esos tres partidos jugados en Alicante hace una década tengan continuidad.