Tim Kempton: El recurso de Girona

Tim Kempton: El recurso de Girona
En la NBA con los Suns.

Javier Ortiz Pérez

La principal particularidad de Tim Kempton en España es que de las cuatro temporadas que disputó aquí, en todas ellas fue sustituyendo a un compatriota iniciada la campaña. Y, para más inri, en tres de esas ocasiones fue en el mismo equipo: el Girona.

El pelirrojo Kempton era, siendo amables, un pívot muy limitado. Con sus 2,08 peleaba e intimidaba, pero en ataque era bastante nulo a más de dos metros del aro. En los 60 partidos ACB que acumuló en esas cuatro campañas promedió 10,1 puntos y 6,1 rebotes en 33 minutos. Un jugador de brega y profesional, siempre necesario, pero ni de lejos una estrella. El hecho de que fuese siempre elegido para suplir a otro jugador que se había lesionado o había dado problemas habla bien de él: estaba disponible y se adaptaba rápido. Era ir a lo seguro. Otra cosa es que nunca pudiese ser una referencia ofensiva.

Con todo estuvo, tuvo mérito que estuviese ocho temporadas en la NBA en ocho equipos distintos, partiendo de la base que estuvo elegido en el ‘draft’ muy atrás, el 124 de 1986 por los Clippers, que le tuvieron en la 86-87. Después, Charlote (88-89 y 93-94), Denver (89-90), Phoenix (92-93), Cleveland (93-94), Atlanta (95-96), San Antonio (96-97), Orlando (97-98) y Toronto (97-98). 280 encuentros con 4,5 puntos y 2,8 rebotes en 13,4 minutos, la mayoría de ellos de los llamados ‘de la basura’.

Entre medias tenía aventuras europeas en Italia, Turquía o Francia, esta última con el Limoges cuando era un aspirante a la Copa de Europa. Su primera experiencia española no fue hasta la 95-96, cuando entró en Girona por Rob Lock (18 partidos). Muy mítico fue su incidente con Rafa Vecina, con el que, tras recibir un codazo, tuvo más que palabras en la pista y parece que en el camino de los vestuarios. En la 97-98 se repitió el cambio, en esta ocasión por un Buck Johnson que se había negado a pasar el control antidopaje (4 partidos). En la 98-99, por Steve Goodrich, sí tuvo más tiempo para desarrollar sus habilidades (32). Para completar el círculo, y ya con 36 años, hizo su último servicio en León bien avanzada la 99-2000 en el puesto de Ime Oduok.

Después de su retirada se ha dedicado sobre todo a los medios de comunicación. Pese a ello, no ha accedido a responder a nuestras preguntas. Actualmente trabaja como analista televisivo para los medios oficiales de los Phoenix Suns, muchas veces utilizando el humor. Su hijo, del mismo nombre y similar físico, está jugando en la Universidad de Lehigh con bastante éxito, por lo que parece. “Tuve en mi padre un entrenador personal y professor a lo largo de mis años en ‘high school. En cualquier momento que quería trabajar mi juego, él estaba allí”, comenta en la entrevista. “Él era alero en sus dos primeros años de Universidad, pero ganó peso y le pusieron como pívot. Ahí es donde jugó los dos últimos años en Notre Dame y durante toda su carrera en la NBA. Ha sido muy importante en mi juego al poste”.