Rawle Marshall: Solo cuatro partidos en Valencia

Rawle Marshall: Solo cuatro partidos en Valencia
Cibona, buen juego y pelea.

Javier Ortiz Pérez

Buen jugador pero fallida apuesta la del Valencia Basket por Rawle Marshall, cortado a las pocas semanas de iniciarse la temporada 2009-10. Era obvio que se esperaba más de él que esos 7 puntos en 19 minutos que promedió en los cuatro partidos de los que dispuso.

La de Marshall parece una de esas carreras que se va torciendo paulatinamente sin que nada ni nadie pueda remediarlo. Pese a que no es muy mayor (32 años), esta temporada no tiene equipo a la hora de escribir estas líneas. Y eso que estamos hablando de un jugador que se ganó un hueco en la NBA en su primera temporada como profesional, pese a no haber entrado en el ‘draft’. Fue en la 2005-06 y gracias a sus descollantes actuaciones anotadoras en las ligas de verano. Los Dallas Mavericks confiaron en él, y hasta le dieron la titularidad en algunos partidos, aunque también se asomó a la liga de desarrollo. La campaña siguiente fue traspasado a Indiana Pacers, donde permaneció otro año. En total fueron 63 partidos NBA con 3,1 puntos en 10,5 minutos.

Puede ocupar las dos posiciones de alero e incluso la de base con sus 2,01 y ve con facilidad el aro. Eso le auguraba una buena carrera a este lado del Atlántico, aunque no ha sido así del todo. En Europa lo primero que pisó fue Serbia, con el Hemofarm. Después, traspasó la frontera y fichó por la Cibona croata, donde primero dejó sensaciones muy positivas como MVP de una jornada en la Euroliga y después protagonizó una brutal pelea que le conllevó tres meses de sanción y ser cortado. De ahí pasó a Rusia (Rostov), España (Valencia), Francia (Asvel) y Grecia (Paok) en la búsqueda de la regularidad. Kazajistán (Astana) y la pasada campaña Rumanía (Ploiesti) han sido sus últimas estaciones. Como se deja intuir, el hecho de estar en ligas tan flojas en los últimos años no es una buena señal.

“España fue un buen sitio para mí. El clima era estupendo, un gran país turístico”, recuerda. “Jugar al baloncesto allí fue una gran experiencia. Hay una gran tradición y alguno de los mejores jugadores con los que he jugado son de allí. Me encantaría volver”, añade.

En su visión de sí mismo, dice ser “un estudioso del juego”. “Lo doy todo en la pista y mi objetivo es que mis compañeros sean mejores. Todavía me divierto con el baloncesto e intento mejorar”. Parece tomarlo todo con optimismo: “La vida me va todavía mejor desde que estoy casado y tengo dos niños que viajan con nosotros. Tengo la suerte de que me gusta lo que hago, que es jugar al baloncesto”.

Un datillo tonto para acabar: es el único jugador en la historia de la Liga Endesa que ha nacido en Guyana, un pequeño país de Sudamérica situado entre Venezuela y Brasil (antigua colonia británica). Vivió allí hasta los cuatro años, cuando su familia se trasladó a Nueva York.