Miguel Ángel Morate: Mejor fichador que tirador

Miguel Ángel Morate: Mejor fichador que tirador
En el Miñón Valladolid.

Javier Ortiz Pérez

Seguramente el nombre de Miguel Ángel Morate suene más para el gran público por su etapa como director deportivo de dos clubs como Caja San Fernando y Murcia que por la de jugador. Fichando lo hizo francamente bien, quizás un peldaño por encima que anotando, aunque sí consiguió debutar en la primera edición de la Liga ACB (83-84), con el equipo de su ciudad, el entonces denominado Miñón Valladolid.

Morate empezó en el colegio San José y luego pasó al Maristas. En 1982 llegó al primer equipo pucelano, aunque alternaba también partidos en Segunda División con el Universitario. “Yo era sobre todo un tirador, y eso significa que tienes días mejores y días peores. Algún entrenador solía reñirme con el tema de la defensa. Con mi nivel, tenía difícil mantenerme en ACB, aunque al final de mi carrera acabé haciendo cada vez más cosas”, afirma. Contabilizó ocho partidos en la máxima categoría (30 minutos y 14 puntos en total).

Su ‘solución’ fue bajar un peldaño, a la Primera B, aunque mantenerse cerca de Valladolid, en el Tizona de Burgos, donde logró estabilidad personal y muchos minutos en pista. Fueron cuatro temporadas en las que si bien el club no llegó a ser un dominador de la categoría, sí consiguió atraer a una gran afición a El Plantío.

José Alberto Pesquera, hermano de Mario, le dirigió entonces y se lo llevó a Sevilla a jugar en la 88-89. En el Caja le cupo ser partícipe del ascenso, aunque no renovó para disfrutarlo. Según se afirma en una interesante página sobre la historia del actual Baloncesto Sevilla, la WikiCaja, su campaña no fue muy buena, pero sí que tuvo un papel decisivo en el choque que valió el ascenso ante el Syrius Mallorca, anotando 24 puntos y un triple que selló el éxito faltando poco más de un minuto.

Sería aquel su último partido como profesional, pero no en Sevilla, donde quedó integrado en un club que crecía rápidamente y necesitaba sabiduría baloncestística. Y eso que podía haber apurado un poco más en las pistas, ya que todavía no había cumplido los 32. Al mismo tiempo, entraba en el área de Deportes de la diputación provincial, lo que le hacía asentarse ya definitivamente en la capital andaluza. En el Caja fue director de cantera y director deportivo, anotándose incorporaciones como las de Donatas Slanina, Matt Santangelo y Vasco Evtimov. “Era una época en la que teníamos que arriesgar un poco más”, recuerda. Para el mismo puesto le reclamó el Murcia durante un par de temporadas, en las que llegaron nombres como los de Goran Dragic, Marcus Fizer, Stephane Risacher o Anton Gavel.

¿Jugador o director deportivo? “Es complicado elegir. En las dos facetas hay sus dificultades, aunque en los despachos a veces cuesta mucho tomar determinadas decisiones”, comenta. Desvinculado de la primera línea, sigue trabajando en la diputación y vive en San Juan de Aznalfarache.