Marcos Molina: ‘4’ abierto y tipo abierto

Marcos Molina: ‘4’ abierto y tipo abierto
Mundial U19 en 2007 (Foto: Fiba).

Javier Ortiz Pérez

Buen chaval este Marcos Molina. Le conocí hace unos años cuando jugaba en el vinculado del Cáceres y me quedé, más que con su juego de ‘4’ abierto, con su carácter jovial y sus ganas de ponerle al mal tiempo una buena cara. En ese tono bastante humorístico ha aceptado contarnos su camino (todavía inacabado) en el baloncesto.

“Aún por muchos kilómetros por recorrer, o eso espero, me hace muy feliz poder salir en este Espacio Liga Endesa, ya no solo por lo que representa o por el gran número de estrellas de las que podemos aprender leyendo su historia, sino por estar junto a grandes jugadores o entrenadores con los que he tenido la suerte de compartir cancha de baloncesto.

Podríamos decir que lo mío con el baloncesto lo llevo en la sangre. Mi padre, Marcos Molina Sr, Doctor en Educación Física, y gran amante de este deporte, fue jugador durante muchos años, en diversidad de ligas y equipos, incluso con grandes temporadas en la antigua Primera División (un escalón por debajo de la ACB). Tengo vídeos que lo demuestran, jaja. Además, después de eso, ejerció como entrenador en Liga EBA, y segundo y preparador físico en ACB y ORO en el CB Murcia.

Mi comienzo con el mundo de la canasta es a los 8 años en las escuelas del CB Capuchinos de Murcia, donde mi padre era y ha sido coordinador y director deportivo durante muchos años. De ahí, poco a poco, evolucionando en el club, categoría tras categoría con compañeros de clase que a la vez eran compañeros de equipo y, sin los que no sería lo que soy dentro de este mundillo, nos plantamos en categoría junior, tras cuatro años de selecciones autonómicas en Murcia y una pre-selección para el europeo U18 de Madrid con la generación del 89 (un año mayores), los conocidos Xavi Rabaseda, Pablo Aguilar, Ricky Rubio…

A partir de ahí comienza de verdad mi historia. Decido fichar en Valencia dos años, mi último de junior y el comienzo de senior. Todo perfecto: otra convocatoria U18 en el torneo de Onil en Navidad, mi equipo viento en popa a toda vela… hasta que un miércoles de final de enero, recibo una llamada del club en plena clase de geografía en el instituto. Un entrenador me esperaba en la puerta para llevarme a casa a coger la ropa de entrenar y las zapatillas. Tenía entrenamiento con el ACB. Yo, asombrado, llegué al pabellón y ahí me encontré a Fotis Katsikaris (al que siempre estaré agradecido por todo), a tres compañeros del equipo EBA y a 6-7 jugadores del ACB. El resto, enfermos en cama con un virus. ¡INCREIBLE!

En ese equipo estaba gente como Rubén Garcés, Víctor Claver, Shammond Williams (con el que volví a coincidir en Murcia), Timinskas, Dimos Dikoudis, Albert Miralles, Vule Avdalovic, Albert Oliver, etcétera… ¡Todo estrellas!

Resto de la semana completa de entrenamientos con ellos y convocatoria para viajar a Manresa para el partido del domingo. Junto a mí, dos compañeros del EBA. Una vez allí, sesión de tiro, y partido el domingo 3 de Febrero a las 18.00 horas.

Hacemos un partidazo increíble: Garcés y Claver enormes, y a falta de un minuto y 30 segundos, y 20 arriba, Víctor pide cambio y Fotis se gira y me llama. Creo que entré como el juguete ‘Quique Tembleque’ al parquet. De lo que más me arrepiento de esos momentos es que tuve un triple solo en la esquina y la pasé… y eso que a mí no me suele temblar la mano, jaja.

Después de los dos años en Valencia y muchos entrenos ACB y EBA, llega la llamada de Juan Orenga para estar en la selección española U19 y jugar el Mundial en Nueva Zelanda, una increíble experiencia de más de un mes de duración entre preparación, torneo amistoso en Australia y Mundial en Nueva Zelanda. Es curioso, pero hay que decir que ahora mismo aquí en Andratx, comparto vestuario con un integrante de esa selección, el escolta sevillano Julio Sosa, un talento.

Tras esto, vuelta a casa, a Murcia. Un mal año en lo deportivo, aunque tres partidos más en Liga Endesa y dinámica total con el primer equipo. De ahí a Alfas del Pi de EBA con grandes compañeros y con Quini García de entrenador, y Cáceres, un mal año en general, y hasta ahí puedo leer, aunque muy contento por lo vivido allí, de todo se aprende…

Lo siguiente, dos meses en Gante en Bélgica, vuelta a Murcia, CB Cartagena hasta enero, dos años más en el Murcia, ya llamado UCAM y con dinámica del primer equipo de la mano de Óscar Quintana (al que también le debo mucho a la hora de volver a tener confianza en mí mismo) y ahora en el CB Andratx de Liga EBA, en Mallorca.

Puedo decir que he rechazado ofertas para jugar en Adecco Oro y Plata, ya que dejé de tomarme el baloncesto tan “profesional”. Estamos en un punto en el que te vas a jugar a buenas categorías o equipos y ¡¡estás perdiendo dinero!! Por esto y muchas más razones, como el conocido FUTURO, me dediqué a hacer cosas. Ahora ya soy graduado en Ciencias de la Actividad física y del Deporte, especializado en Gestión, controlo algo de idiomas y sigo formándome en lo profesional y en lo personal. Además de eso, sigo haciendo lo que me gusta y conociendo gente y mundo gracias a este deporte.

Siempre, siempre y siempre agradecer a mis padres todo el apoyo y todos los quebraderos de cabeza que les he hecho pasar, y que creo que aún les hago pasar, y los kilómetros que se han tenido que recorrer por ir a verme desde que era un renacuajo, y a mis amigos, los cuales me apoyan y me entienden… y vienen a visitarme a veces, que también se les necesita cuando estás lejos.

Ahora, quizás, con trabajo e ilusión vuelva a probarme a seguir dando caña en ligas más altas, ya que no he perdido nada como jugador. Todo lo contrario, he seguido aprendiendo y formándome, y ¡que aún tengo 24 años! Por ahora, a centrarme aquí en Andratx, ya que está temporada va genial y estoy contento aquí.

Espero que volváis a tener noticias mías, y no solo en este blog. ¡Un abrazo a todos!”.