Tyus Edney: Campeón NCAA y Euroliga

Tyus Edney: Campeón NCAA y Euroliga
Con la Benetton de Treviso.

Javier Ortiz Pérez

Tyus Edney tenía ya 34 años cuando jugó sus dos únicos partidos en la competición española. Fue con el Cajasol (actual Baloncesto Sevilla), pasando bastante inadvertido pese a ser un hombre clave en una de las grandes sorpresas del baloncesto contemporáneo europeo: la Euroliga ganada por el Zalgiris en el 1999.

Edney era uno de esos bases rapidísimos, escurridizos (¿qué otra cosa se puede hacer cuando se mide 1,78 en un mundo de gigantes?) y, sobre todo, decididos. Poco quedaba de las dos primeras cosas cuando llegó a la capital andaluza, donde se incorporó iniciada la campaña 2008-09. En su presentación se mostró contento: “estoy muy feliz por esta gran oportunidad que me ha brindado el Cajasol de jugar aquí. Siempre he oído mucho hablar de la ACB, me he enfrentado a equipos españoles en la Euroliga, y sé que es una competición muy dura, pero me apetecía jugar en una liga como ésta”) y agregaba que venía “a ayudar al equipo y a hacerlo lo mejor posible. Creo que puedo aportar al equipo liderazgo, experiencia, y trataré de ser una buena influencia para mis compañeros y darles confianza. Por encima de todo, vengo a trabajar para que el equipo gane, que es lo más importante”.

Llegaba para sustituir a otra leyenda como Elmer Bennett, que había decidido dejar el baloncesto casi de repente. Aquello no resultó para nuestro californiano, desde luego. Un estreno más o menos pasable (9 puntos en 22 minutos frente a Murcia) y un segundo y último partido para olvidar (0/7 en tiros ante el Pamesa, quedándose sin anotar en 27 minutos). Era ya el último Edney, aunque la temporada siguiente pasaría unos meses en Polonia.

Mejor recordar al anterior, al jugador que ganó la NCAA en 1995 con la mítica UCLA, clavando varios tiros importantes en los últimos instantes del camino hasta la final. Especialmente recordado es este contra Missouri en la segunda ronda. Eso no le sirvió para pasar del puesto 47 del ‘draft’ por Sacramento Kings, equipo que le acabaría traspasando a Boston Celtics pese a que en su primera campaña entró en el segundo mejor equipo ‘rookie’. Su protagonismo fue decreciente, y sumando unos partidos en Indiana 2000-01, acabó sus cuatro únicas temporadas en la NBA con 7,6 puntos y 4,0 asistencias en 21 minutos. En Europa estaba mucho mejor.

¿Cómo no estarlo, si en el primer año ganas la Euroliga con un club histórico, aunque de plantilla limitada, como el Zalgiris? Fue el MVP de la Final Four, clavando 14 puntos en el encuentro que dio el título a los lituanos frente a la Kinder de Bolonia (82-74). Años después jugaría en el propio equipo italiano, tras pasar por grandes como la Benetton (con el que ganaría dos Legas, una Coppa y llegaría a otra Final Four), la Lottomatica de Roma y el Olympiacos. Seguramente hubo un antes y un después de su paso por Ucrania, en el Azovmash (2007-08), lejos de los grandes focos.

Tras su retirada, volvió a su ‘alma mater’, UCLA, para ser director de operaciones de la sección de baloncesto. Allí sigue disfrutando a su manera del deporte en el que consiguió reinar, aunque fuese por un día, tanto en América como en Europa.