Carlos Sánchez-Pastor: Bajito, pero peleón

Carlos Sánchez-Pastor: Bajito, pero peleón
Caja San Fernando 91-92.

Javier Ortiz Pérez

Con Carlos Sánchez-Pastor estamos ante uno de los jugadores de menor estatura de la competición. Algunas fuentes como la propia página de la ACB le dan 1,73, pero él asegura que está en el 1,78, en el mismo escalón que algunos ‘grandes’ como ‘Chichi’ Creus y Pablo Laso. En todo caso, un ‘problema’ que a veces se convertía en virtud porque lleva aparejado la capacidad de ser rápido y escurridizo.

Sánchez-Pastor es de Málaga. Empezó en el colegio San Estanislao, pero fue pronto captado por la cantera del Caja de Ronda. En la temporada 89-90 consiguió debutar con el equipo de su ciudad (6 partidos, 12 minutos), adonde pasó directamente desde el Ecopalo Málaga, de Segunda División.

Pasó de jugar con sus amigos a hacerlo en lo que aquella campaña era un equipo puntero en la ACB. “Fueron muchos cambios en poco tiempo”, recuerda. Dirigido por Mario Pesquera, el funcionamiento interno no se distinguía precisamente por darle muchas posibilidades a los reservas. Había cuatro jugadores fijos que disputaban prácticamente los cuarenta minutos (Fede Ramiro, Joe Arlauckas, Rickey Brown y Rafa Vecina) y la posición de escolta se la repartían Jordi Grau, Luis Blanco y Pepe Palacios.

“Para mí fue increíble jugar con todos ellos, viajar por Europa, ir a a los pabellones del Real Madrid, el Barça, el Baskonia, el Estudianes… Entrenamientos con televisión allí, entrevistas…”, destaca Sánchez-Pastor, que reconoce que la estatura era una “limitación evidente”, aunque compensada parcialmente por la capacidad de “poder jugar por encima del aro”. “Me dedicaba a defender fuerte y dirigir”, resume.

La siguiente campaña fichó por el Cartagena, en Primera, donde jugó realmente bien, mirando mucho al aro (7,7 puntos). Fue solo un paréntesis porque volvió a llamar la atención de la máxima categoría en la 91-92. Le llamó el Caja San Fernando, donde José Alberto Pesquera no tuvo una confianza muy continuada en él. Según se afirma en la WikiCaja, empezó jugando poco y después alternó épocas de mucha cancha con otras en las que apenas salía del banquillo.

Entre Málaga y Sevilla totalizó 42 partidos (1,5 puntos en 9 minutos). No volvería a pisar la ACB ni prácticamente el deporte profesional (sí tuvo una pequeña experiencia en Melilla en EBA 95-96), centrándose en los estudios.

Actualmente es anestesista en una clínica en Málaga. No parece tener mucho tiempo libre entre el trabajo y la familia… “con pequeñas escapadas al pádel”, sonríe. Su mensaje final es claro: “lo mejor que te queda del baloncesto son siempre los amigos”.