Dimos Dikoudis: El ‘hijo’ de Arlauckas

Dimos Dikoudis: El ‘hijo’ de Arlauckas
Celebrando un título con el AEK.

Javier Ortiz Pérez

“En Grecia coincidí con un joven jugador, muy bueno y de mi misma posición, cuando yo ya estaba en el final de mi carrera, y le dije: ‘Mira, tío, quiero que entrenes conmigo siempre, en los ‘uno contra uno’ y demás. Te voy a enseñar todo lo que pueda’”. La frase pertenece al mítico Joe Arlauckas y se refiere a nuestro protagonista de hoy, Dimos Dikoudis, un griego que fue muy querido en Valencia. Con la camiseta naranja cumplió tres etapas distintas, casi siempre con buen juego.

Dimosthenis Ntikoudis (más sencillo de la otra manera, ¿verdad?) cumplía el tantas veces tópico sobre el jugador heleno: guerrillero, extremadamente comprometido, algo loco y algo cuerdo. El toque de calidad extra que le dio su tiempo al lado de Arlauckas fue lo que probablemente le convirtió en un hombre muy importante a nivel europeo. Lo mejor que tenía era la versatilidad: podía jugar al poste bajo y ganarse una buena posición por fuerza y fundamentos o bien salirse fuera y enchufar un triple con pasmosa facilidad.

Aunque empezó con el fútbol y el taekwondo, sus 2,08 le acabaron encaminando al baloncesto en su Larissa natal. Ser máximo anotador y reboteador de la segunda división le sirvió para llamar la atención del AEK de Atenas, que fue donde coincidió con el viejo Joe y fue ‘MVP’ de la liga en la 2001-02. Por aquel entonces el AEK era el equipo dominante en el país y lo demostró con varios títulos nacionales e incluso la Copa Saporta ante la Virtus de Bolonia.

El suyo fue un fichaje de campanillas en el 2003 en Valencia. Lo hizo tan bien que el CSKA se metió por medio un año después. Regresaría dos veces más: en la 2005-06 y en la 2008-09. En total, 76 partidos ACB con 11,2 puntos y 4,5 rebotes en 23 minutos. Entre medias, un oro en el Eurobasket-2005 y la plata del Mundial-2006 y la Euroliga del 2007 con el Panathinaikos. Entrega y talento a partes iguales.

Hay una anécdota que se cuenta mucho sobre él: era un jugador ya consolidado a nivel europeo y tenía opciones de entrar en el ‘draft’, pero no tuvo inconveniente en abordar en un aeropuerto de Suecia a Larry Bird para pedirle que se hiciese una foto con él.

“Disfruté mucho del tiempo que pasé en España, en Valencia. La ciudad es un sitio precioso para vivir, con mucha cultura. Y la gente fue muy simpática y amigable conmigo y me ayudaron mucho. No olvidaré el Pabellón Fuente de San Luis, un sitio estupendo para jugar al baloncesto con grandes seguidores. Los recuerdos para mí son inmejorables. Era la primera vez que salía a jugar fuera de Grecia y la experiencia fue impresionante. La ACB era muy competitiva y bien organizada”, cuenta.

Todo eso pese a que la tercera etapa, en el 2008, acabó mal, precipitadamente. Dikoudis no se entendía con Neven Spahija (que había sustituido a Fotis Katsikaris) y tuvo que acabar la temporada en el Panionios. Hasta el 2012 estuvo en Aris, AEK de nuevo y finalmente Paok.

¿Qué está haciendo ahora? “Ahora mi vida es totalmente diferente, mucho más relajada, se podría decir. Nada de ir a entrenar todos los días o viajar constantemente. Trabajé con el AEK la pasada temporada, pero ya no. Estoy meditando cómo volver a estar involucrado con el baloncesto de nuevo, pero de momento estoy muy ocupado con mi familia y criando a los dos bebés que tengo con mi mujer”, responde.