Xavi López: Volviendo a Oregón

Xavi López: Volviendo a Oregón
Bilbao 2007-08.

Javier Ortiz Pérez

Sin miedo a recorrer kilómetros ha transcurrido la trayectoria deportiva de Xavi López, con especial predilección por Estados Unidos, donde pasó cuatro años en su etapa de formación y donde trabaja actualmente como ayudante en el equipo femenino de la Universidad de Oregón.

Con 31 años ya no juega desde hace dos temporadas, cuando tuvo una buena temporada en el Leyma Coruña. Fue su último equipo dentro de una trayectoria que tuvo un poco de todo: aprender lo más básico en una gran cantera como la del Joventut; dos años en un ‘community college’ de Chemeketa (Oregón) y otros dos en Point Loma (California), de la NAIA; estreno en ACB con el Bilbao Basket y por último un salto constante entre Oro y Plata con equipos de varios puntos de la geografía peninsular (Rosalía, Hospitalet, Tarragona, Ávila…). Fue internacional en categorías inferiores e incluso tuvo una aventura en China: viajó para probar junto a Marc Solá y posteriormente se anunció su incorporación al Guangzou de la NBL.

Dos cosas le caracterizaban en positivo: una buena planta física (con 1,91 era sobre todo base, aunque podía ayudar como escolta) y un notable tiro exterior. Lamentablemente, su única oportunidad en la actual Liga Endesa se saldó con poquísimos minutos (36 repartidos en once partidos de la temporada). La competencia de Javi Salgado y Marcelinho Huertas fue imposible de superar en Bilbao.

“Mis mejores recuerdos son las amistades que hice en el camino. Amistades con compañeros, entrenadores, etcétera. Viajes en autobús y hoteles en los que pasábamos muchas horas juntos. Estas amistades son, sin duda, lo mejor que me ha dado el baloncesto”, reflexiona ahora desde Oregón, definiéndose como “alguien que siempre intentó poner los intereses del equipo primero. En cada equipo en el que jugué mi rol fue diferente. Había veces en las que tenía que anotar más, y otras veces en las que se me pedía que ayudara en otras facetas”.

En su etapa universitaria en Estados Unidos había conocido a su mujer, con la que ha comenzado una nueva vida allí sin perder de vista el baloncesto. “Siempre supe que quería entrenar una vez acabara de jugar”, comenta. “Tengo la oportunidad de entrenar a chicas a nivel universitario y en la Universidad de Oregón estoy aprendiendo de uno de los mejores entrenadores en América, Kelly Graves. Estoy disfrutando mucho esta experiencia. Es una grandísima ocasión para estas chicas para seguir creciendo como jugadoras y a la vez culminar sus estudios en una de la universidades más elitistas del país”, añade.

Uno de los ‘pluses’ de trabajar allí es el recinto donde se disputan los partidos. “El fundador de la Nike, Phil Knight, se graduó en Oregón y ha ayudado a construir uno de los pabellones más bonitos del mundo. Es un sitio muy especial, y me siento muy afortunado de poder estar aquí”, recalca.