James Carter: ‘Presidente’… y peluquero

James Carter: ‘Presidente’… y peluquero
En acción.

Javier Ortiz Pérez

Toda una leyenda este James Carter en su país, Puerto Rico. Por España también pasó, aunque con un contrato temporal en el Taugrés 92-93 para sustituir a ‘Scooter’ Barry. Fueron únicamente diez partidos en los que no tuvo un papel preponderante (4,3 puntos en 13 minutos de media). Era el típico base de estilo rápido y ofensivo, autor de grandes marcas anotadoras y de asistencias en su país. La comparación fácil sería Carlos Arroyo, que curiosamente años después también estuvo brevemente en Vitoria-Gasteiz.

A Carter le llaman ‘El Presidente’, por la coincidencia en su nombre y apellidos con la persona que dirigió Estados Unidos desde 1976 a 1980. Nuestro protagonista de hoy también nació allí, de familia puertorriqueña. Se crió en el barrio de Queens, en Nueva York, y no viajó al país de sus antepasados hasta que fue adulto, y gracias al baloncesto.

Por lo que cuenta en esta entrevista, el baloncesto siempre ha sido su vida. “Desde muy chiquito, dos o tres años, cada vez que pasaba por una cancha de baloncesto, corría detrás del balón”, asegura. “No fue una infancia difícil. No había mucho dinero, pero estuve mucho con los amigos, jugando mucho. Ya desde pequeño era un buen jugador. Mejoré mucho con 14 años, después de entrenar mucho”, añade.

Parece que tuvo un momento clave a los 15. “Escuché a un entrenador hablar de mal de mí y me motivé. Me puse a ver cómo jugaba Isiah Thomas en Indiana. Era mi ídolo, y me fijé mucho en él”, apunta. Estudió en la pequeña Universidad de Thomas Aquinas (Santo Tomás de Aquino, vamos), en la NCAA II, y jugó en la USBL, pero cuando fue reclamado por Puerto Rico para su liga gracias a que podía conseguir la nacionalidad no se lo pensó.

Allí se quedaría a vivir después de muchos años de baloncesto. ¿Cuántos? Nada menos que 19, de 1987 al 2006 (¡con 42 años!), empezando y terminando con el mismo equipo, los Brujos de Guayama, aunque pasó por otros como los Indios de Mayagüez, los Criollos de Caguas, los Capitanes de Arecibo y los Maratonistas de Coamo. Además, jugó en más ligas, como la mexicana, la brasileña y la CBA. En Europa únicamente estuvo en Vitoria.

Entró en el quinteto de los mejores jugadores puertorriqueños de los 90, siendo un fijo en la selección, con la que disputó los Juegos Olímpicos de Barcelona-92. En la entrevista que os he citado arriba cuenta que antes de un partido, él y varios de sus compañeros abordaron a los miembros del ‘Dream Team’ para hacerse fotos con ellos, pero lo mejor es que Patrick Ewing y Scottie Pippen se fijaron en su peinado y le preguntaron que quién se lo había hecho, que en España no sabían cómo reproducir aquel estilo que estaba tan de moda entonces. El propio Carter se ofreció para ejercer de peluquero y se presentó en el hotel de los estadounidenses. Ewing y Pippen acabaron encantados con el ‘servicio’.

Carter es entrenador actualmente, aunque más centrado en la formación que en los profesionales.