Johnny Taylor: Cero ‘points’

Johnny Taylor: Cero ‘points’
Con Orlando Magic.

Javier Ortiz Pérez

En pocos casos un jugador norteamericano ha pasado tan ‘de puntillas’ por España como lo hizo Johnny Taylor, que no llegó a anotar un solo punto en la temporada 2005-06 en sus tres partidos con el Etosa Alicante. Y no estamos hablando de un cualquiera: unos años antes había sido número 17 del ‘draft’ (1997) por Orlando Magic, acabando por delante de jugadores que tendrían largas carreras como Bobby Jackson, Scot Pollard, Anthony Parker y Stephen Jackson. La suya en la NBA resultaría muy discreta.

Los números españoles dejan mal a Taylor (solamente 29 minutos en total, 0/2 en tiros de dos y 0/2 en triples, ningún tiro libre, -9 de valoración), que llegaba para sustituir temporalmente a Britton Johnsen. Si lo hubiese hecho bien, probablemente se hubiese quedado, pero las esperanzas mostradas por su entrenador, Trifón Poch, cuando llegó, no se cumplieron en absoluto. “Es un 'tres' alto, con bastante talento ofensivo, capaz de anotar y suficientemente buen tirador. En las circunstancias en las que estamos y con las posibilidades que hay de incorporar un jugador de determinado nivel para una sustitución temporal de sólo un mes cumple bastante con lo que necesitamos. Es un jugador que conoce Europa porque ha jugado en Rusia e Italia, con experiencia para adaptarse a una situación como ésta, con talento suficiente para jugar y en una situación de disponibilidad para venir de manera inmediata”, dijo.

Es cierto que tras salir de la NBA (tres temporadas entre Orlando y Denver y solo 54 partidos, con 4,7 puntos de promedio y persistentes problemas en un hombro) tuvo algunos años buenos en Europa, sobre todo en el Dínamo de Moscú. También se asomó por equipos de prestigio como el Adecco Milano o el Olimpia de Ljubjana. Luego se centró más en el mercado asiático (Filipinas y Corea del Sur), para acabar su vida deportiva en Emiratos Árabes en el 2011.

Al menos ha estado correcto respondiendo a nuestro habitual cuestionario. “Disfruté con el clima y la comida cuando estuve en España. Desde que llegué, el baloncesto de allí me sorprendió mucho. La liga era realmente buena”, comenta. Respecto a su visión de sí mismo en la pista, afirma que “creo que era un buen jugador que podía hacerlo en varias posiciones y tanto en defensa como en ataque. Mirándolo ahora con un poco de distancia, me hubiese gustado conseguir más, pero en general tuve una carrera larga, de 15 años”.

De regreso a su Chatanooga (Tennessee) natal, comenta que acaba de terminar la carrera que dejó aparcada para jugar profesionalmente y que se está preparando para empezar a entrenar. “He estado ayudando al entrenador de mi universidad el año pasado y ha sido magnífico. Además, me gusta mucho ver jugar a mi hijo, que tiene once años”, asegura.