Félix Sánchez: Transpirando Granada

Félix Sánchez: Transpirando Granada
Con el Granada 2000-01.

Javier Ortiz Pérez

Félix Sánchez, todo un fijo del baloncesto de Granada. Puede presumir de haber jugado con el equipo de su ciudad en ACB, LEB, EBA y Segunda División. “Yo era un hombre de club. Hacía lo que me pedían. Tuve oportunidades de irme fuera, pero estaba aquí bien”, afirma. Desde hace diez años regenta un gimnasio en la hermosísima ciudad de La Alhambra, del Albaicín, de Lorca, del artístico Palacio de los Deportes, de tantísimas cosas…

Sin embargo, su estreno en la máxima categoría no se produjo allí, sino en Madrid, con el Estudiantes. Resulta que cuando era cadete y jugaba al balonmano (“era lateral y llegué a estar en la selección de Andalucía”) le ‘liaron’ para acudir a un campus de baloncesto. “Yo no había jugado en mi vida, pero les debí gustar y me fichó el Collado Villalba cuando estaba con el Atlético”, cuenta. De ahí fue al Estudiantes, en cuya cantera permaneció desde 1991 a 1995. Y Miguel Ángel Martín le dio unos segundos en un choque ya decidido contra el Elmar León. “La verdad es que no lo recordaba”, reconoce. Eso sí, sí le ha quedado grabado “la forma de tratar a los chicos allí, algo inmejorable”.

Volvió a Granada y con el ‘CeBé’ estuvo hasta el 2002: siete temporadas arriba y abajo, adaptándose a un papel marginal cuando estaba en la élite y bastante importante más bajo. “En el Estudiantes me quisieron poner de ‘3’, pero yo era un ‘4’, era donde más podía rendir, aunque siempre hacía lo que me pedían. En el Granada siempre me sentí súper querido por la afición. Fui muy afortunado”, apunta. Sánchez totalizó 37 partidos ACB y 2,5 puntos y 1,5 rebotes en 8 minutos (cuatro campañas distintas).

Poca cosa, ¿no? Pero no hay que engañarse: consiguió algo al alcance de muy pocos. Si se quieren estadísticas contundentes de este hombre hay que viajar a la temporada 2004-05, en su penúltimo año como jugador. En EBA con el Guadix ofreció una de las mayores exhibiciones estadísticas del baloncesto FEB: en una victoria ante el Marbella (104-95) totalizó 49 puntos, 13 rebotes y 17 faltas recibidas para un total de 65 de valoración. ¿Alguien encuentra una actuación individual mejor en una categoría nacional? Yo no. “Me lo pasé fenomenal aquella temporada. En la siguiente fiché por Tíjola, pero no pude ayudar como quería porque me lesioné al principio y luego, cuando me recuperé, otra vez. Decidí dejarlo, aunque recibí alguna llamada de sitios como Tenerife, con Pedro Martínez”, apunta.

¿Y qué hizo? Ya había montado a esas alturas un gimnasio en su Granada natal, dejando a un lado sus estudios de ortopedista técnico. “Me va bien. Estoy contento”, dice. Lo regenta junto a Conchita Cerqueira, una antigua jugadora que estuvo varios años en la Liga Femenina. La conoció en sus años en Madrid, siendo muy jóvenes ambos. Hay que quedarse para el futuro con los datos de sus dos hijos, Cristina (9 años) y Alejandro (5), que llevan el ADN del baloncesto bien dentro y ya juegan en un modesto club local.

Sánchez, más que baloncesto, lo que practica ahora es pádel. “La verdad es que estoy enviciado”, comenta. Nos tiene que dejar: le toca dar clase de ‘ciclo pump’ a un grupo de alumnos.